Están siendo, sin duda, las peores vacaciones veraniegas para la reina Letizia. La aparente normalidad y el excesivo ‘buen rollismo’ entre los miembros de la casa real, ha resultado dar la impresión contraria. Intentan dar la imagen de ‘familia feliz’, ante las grandes ausencias de este año en Palma. El hecho es que la monarquía pasa por un momento crítico, debido a la entrada en prisión de Urdangarín y a los últimos acontecimientos con las cintas del rey Juan Carlos.
En lo que a la reina Letizia respecta, han vuelto a salir a la luz sus pasado mejor escondido. Esos secretos que su primo, David Rocasolano, se encargó de publicar en forma de libro…
12El silencio ya no frena crisis
Lo de las grabaciones tiene a doña Letizia en un sinvivir. En otras ocasiones ha corrido información sobre ella que no ha llegado a publicarse. Sin embargo, ahora nadie puede asegurar que las cosas continúen igual. Por otro lado, este asunto la coloca en una posición muy difícil en relación a su familia política. Si hasta ahora podía jactarse de que no se metía en líos, se ha dado la vuelta a la tortilla. Su incontinencia verbal puede ser objeto de graves problemas para Casa Real.
Por otro lado, ya no puede en erigirse en guardiana de la familia, lo que representa que tiene que tratar de igual a igual a la infanta Elena, don Juan Carlos y doña Sofía. Y mientras la tempestad azota con fuerza sobre Zarzuela, los reyes intentan rebajar la tensión centrándose en los actos marcados en su agenda. Quizás, en esta ocasión, el silencio no sirva. La sociedad pide explicaciones.
El 2018 está resultando un año complicado para doña Letizia. La soberana tiene que lidiar con varios frentes abiertos de importante calado. Y lo que se suponía un cálido y dulce verano, tampoco lo será. Agosto se presenta como un mes horribilis para la Reina.







