Así se enfrenta Letizia Ortiz a los cambios que afectan a su familia, amenazas incluidas

La vida de los Ortiz-Rocasolano cambió el día en que se anunció el compromiso matrimonial de Letizia Ortiz con el príncipe Felipe. A partir de ese momento, los miembros de ambos clanes fueron escrutados con minuciosidad por tierra, mar y aire. ¿Cómo le ha cambiado la vida a los familiares de la Reina? ¿A qué han tenido que renunciar? Te contamos la historia de abajo a arriba.

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El lado frívolo de la hermanísima

Telma Ortiz estaba encantada en sus inicios como cuñada de don Felipe. En aquella época, asistía a muchas fiestas organizadas por el grupo de amigos del príncipe. Quienes la conocieron entonces aseguraban que estaba feliz por la recién adquirida fama y que le encantaba verse en el papel cuché. Esta faceta más frívola de Telma contrasta con su lado solidario que se ha exaltado en las hagiografías que se han escrito sobre ella.

De ser una mujer muy sociable, Telma pasó al otro lado. La culpa la tuvo esa absurda demanda que interpuso y perdió contra una cincuentena de medios de comunicación por intromisión en su honor. Decidió que ya no quería más fotos y fue entonces cuando se recluyó en Barcelona. Sobre su perfil bajo existen muchas dudas. ¿Fue decisión suya? ¿Le aconsejó doña Letizia que lo adoptara? Es muy posible que la segunda opción sea la correcta. Recordemos que la Reina apoyó las medidas legales que inició su hermana y que incluso, en compañía de don Felipe, habló con pesos pesados de los medios buscando su apoyo.

En tiempos, Telma fue uno de los personajes más cotizados de la prensa del corazón. Tenía mucho tirón. A su belleza se unía una biografía de lo más recargada sobre sus virtudes. Cuando decidió pasarse al lado oscuro, alguien de su entorno pidió a las revistas del corazón que no adquirieran fotos de ella. Así lo corroboran los fotógrafos que en Barcelona la han inmortalizado y guardan en un cajón esas imágenes que el papel cuché se niega a comprar por orden superior.

La tragedia en la familia real española empezó a mascarse en el mismo momento en que don Felipe comunicó a sus padres que quería casarse con Letizia Ortiz. Don Juan Carlos puso el grito en el cielo. Doña Sofía, más pragmática, escuchó. En Zarzuela se vivieron días de furia que sembraron la discordia existente en la actualidad entre la Reina, sus suegros y cuñadas.