Felipe de Borbón y Letizia Ortiz Rocasolano contrajeron matrimonio el 22 de mayo de 2004. España vivía un convulso momento de cambios, un tiempo doloroso que arrancó con el ataque terrorista más grave de la historia de nuestro país el 11 de marzo de ese mismo año y que continuó con un cambio de gobierno apenas tres días después de aquello. La primera boda de Estado en más de cien años debía celebrarse sí o sí.
4La emoción de Felipe
Un detalle del que todos fuimos testigos fue la emoción del Príncipe, acompañado por su madre en camino hacia el altar. En aquel momento se planteó la opción de que el rey fuese padrino, ya que es algo frecuente en las monarquías europeas, sin embargo, finalmente el cargo lo desempeñó el padre de Letizia.
«Adoro a mi hijo», son las emotivas palabras que se le pudo escuchar a doña Sofía emitir el día de la boda de Felipe y Letizia. La lluvia respetó su paseo hacia el altar real de la Catedral de la Almudena. No tuvo la misma deferencia con Letizia. Ahí se demostró la serenidad de la entonces princesa de Asturias. Luis María Ansón ensalzó la valía de Letizia comentando que «cómo en un momento tan delicado, Letizia afrontó ese aguacero sin perder la sonrisa y sin la preocupación de lo que el agua podía significar».







