El debate sobre Isabel Pantoja, anteayer en Sálvame, acabó con Jesús Manuel Ruiz haciendo un paralelismo entre el caso de la Infanta Cristina y el de la ex ministra del PP Ana Mato, que según el periodista en nada se parecen al caso de la tonadillera. Kiko Matamoros, molesto por la comparación, atacó a su compañero: “Enséñame los calcetines del PP… Ah, que trabajas en La 1 (de TVE)”.

No es la primera vez que la política irrumpe en el plató de Sálvame. Uno de los que más se ha posicionado en esta materia ha sido Jorge Javier Vázquez, durante años votante declarado del PSOE. Este hecho no ha sido óbice para que el de Badalona cargarse contra la presidenta andaluza Susana Díaz: “Me enerva su sonrisa bonachona, su inquietante manejo de la media voz, esa vocecita que utiliza para hacernos creer que nos está haciendo partícipes de un secreto de Estado o revelándonos la receta de la sopa de ajo (…) Acabé harto de las interminables luchas internas retransmitidas por televisión y las providenciales apariciones de Susana Díaz como salvadora del partido. El PSOE es esclavo de sus mayores y víctima de unos jóvenes sin carisma”. Hace poco declaró que él vota y seguirá votando a PACMA.

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Para Kiko Matamoros, que dice en las redes sociales que es “ateo y republicano”, su formación política favorita es el mítico Partido Radical Italiano, de corte laico y antifascista. El tertuliano afirma no haber votado desde 1982 y reconocía a preguntas de La Gaceta que Podemos no le gusta: “Pablo Iglesias sería un buen presidente de una república bananera. Sin duda (…) Yo no soy de Podemos, primero porque no sé ni qué es Podemos. El día que lo sepa… tampoco lo seré”. El perfil de Kiko Matamoros nos fascina porque es alguien que defiende las políticas sociales por encima de las económicas pero sin dejar de importarle no solo el Estado de Bienestar del país sino el suyo propio. Es un gran consumidor de lujo en todas sus vertientes: hoteles, restaurantes y buenas prendas de vestir. ¿Quién dijo que alguien de izquierdas no podía tener buen gusto?