Mark ruffalo

El tres veces nominado al Oscar, Mark Ruffalo (52), es uno de los pocos actores que ha sabido mantenerse en el espacio del cine independiente – del que provino – alternando superproducciones con películas de un tono más intimista y costo mínimo.

Es mucho de lo que el actor podría presumir o vanagloriarse, sin embargo, su éxito en la gran pantalla no ha logrado nublarle la vista. Ruffalo es muy apreciado en Hollywood y también uno de los actores más queridos tanto por compañeros de trabajo como por sus fans, a los que en ocasiones invita a los sets de rodaje.

Caracterizado por su sencillez y modestia, también es muy directo a la hora de hablar con la prensa. Fue en una entrevista con la revista Parade, en la que el actor – con la sinceridad que lo caracteriza – rindió declaraciones en las que resumió la dura vida que tuvo antes de ser mundialmente conocido.

“Durante mucho tiempo pensé que alguien tenía algo personal conmigo. Con cada nueva adversidad, protestaba, e incluso le protestaba a Dios, preguntando: ¿cuánto más voy a tener que soportar?”.

Ruffalo fue siempre muy honesto respecto a los duros momentos que atravesó en su vida

Mark Ruffalo

El actor reveló que durante su adolescencia, nunca se sintió acompañado, por lo que él mismo se definía como un ‘lobo solitario’ que ocultaba el bullicio interior, dominado por la ansiedad.

“Siempre fui muy melancólico, ansioso, y por lo general me sentía miserable, no sabía cómo vivir en este mundo al advertir acerca de la fragilidad de las cosas”.

Esos pensamientos recurrentes fueron los que le arrastraban a estados depresivos, de los que salía sólo cuando iba al teatro, pues – a pesar de formar parte del equipo de lucha de su colegio (experiencia que traspoló al film Foxcatcher) – no interactuaba con facilidad con sus compañeros.

“Terminé dejando el último año, quería hacer otra cosa con mi vida y siempre la mirada se me iba a las clases de teatro”, contó. “Era un momento en el que estaba perdido, solo fumaba, caminaba sin rumbo, deambulaba por ahí, me sentía un freak que no podía integrarme a ningún grupo”, llegó a manifestar.

El actor, reveló que luego del divorcio de sus padres – episodio que le afectó profundamente – comenzó a estudiar actuación en el Conservatorio Stella Adler en Los Ángeles y así, a sus 19 años, mientras tomaba clases y se mantenía trabajando en un bar, su estado anímico iba mejorando. “De repente, había encontrado mi propósito”.

Sin embargo, en 1994, volvió a sucumbir a la depresión por el suicidio de Michael – su mejor amigo de la escuela – a quien lo unía un lazo especial. El actor recordó que, cuando se veían, solían hablar acerca de la tristeza que los invadía. “Cuando murió, me deprimí muchísimo, entré a un lugar de oscuridad, pero al mismo tiempo su partida me enseñó a valorar la vida, por lo cual actuar fue mi vía para aludir a esa clase de cosas”, aseguró.