Toño Sanchís lo tiene claro. No va a dar tregua  a Belén Esteban. La colaboradora está que se la llevan los demonios porque ya no puede arremeter contra su ex manager en Sálvame. Así lo han aconsejado los abogados de la cadena tras recibir la demanda interpuesta por la mujer de Toño para salvaguardar su derecho al honor. Mientras tanto, el manager, en activo y más feliz que nunca, ha dado de pleno a Belén señalando uno de sus aspectos más preocupantes. ¿De qué se trata? Sigue leyendo.

Toño se merienda a Belén

> Belén Esteban está descompuesta al observar que Toño Sanchís no se ha venido abajo tras el varapalo judicial. Como se recordará, la  justicia dio la razón a la colaboradora en el contencioso donde reclamaba un dinero que él le adeudaba. El asunto se ha saldado con la subasta de la casa familiar de Sanchís. A pesar de esto, el manager está más feliz y activo que nunca. Sigue trabajando en tareas de representación dentro del ámbito artístico.

Lejos de mostrarte relajada saboreando la victoria, Belén muestra su peor versión. En cuestión de carácter, por supuesto. Se la ve enfadada y más soberbia que nunca. No para de interrumpir a sus compañeros para tomar la palabra o  bien pegar algún corte. Una de sus víctimas favoritas es Lydia Lozano, a quien el otro día espetó que para hablar de un reality, debería, primero, enrolarse en uno. Sin duda, impactante, porque ella habla de todo sin en muchos casos tener experiencia en la cuestión.

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