Letizia Ortiz se ha convertido en una víctima de la belleza. Tanto abuso la ha llevado a caer en el desastre. El nuevo rostro que exhibe tras las vacaciones navideñas da miedo. Quizás este sea el motivo de tanto empeño en clamar que tiene derecho a unos días de descanso privado. Tenemos las fotos que evidencian el nuevo desastre estético de la reina. Todo a continuación. Sigue leyendo.

La foto del desastre

>Fue ayer miércoles cuando la reina participó en una reunión de trabajo en la sede de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) Doña Letizia es la presidenta de honor de esta institución, que tiene como objetivo fundamental la prevención del consumo de drogas y otras conductas de riesgo que impidan o dificulten el desarrollo personal y social de los adolescentes. Pues bien, otra vez su trabajo se vio opacado por su aspecto físico. Algo que ella odia pero que, a la vez, fomenta, instalándose en un plano de dualidad personal que hace enloquecer a cualquiera.

El rostro de la reina evidenciaba una nueva sesión de pinchazos de esos que dejan huella. El resultado de tanto botox y otras sustancias destinadas a rejuvenecer el rostro es que sus ojos parece que hayan empequeñecido. Se nota algo extraño cuando parpadea. Los pómulos son exagerados por elevados y prominentes. Por no hablar de las líneas de la sonrisa, que son imperceptibles, cual niña. Todo esto queda bien patente en la fotografía del desastre que puede verse al inicio del primer párrafo. A continuación, Letizia cada día más cercana a la mujer pantera.