Así es, suenan campanas de boda nuevamente en Buckingham Palace. Esta vez se trata de la pequeña de los York, la princesa Beatriz. Al parecer, esta se habría comprometido a finales de este verano con su novio, Edoardo Mapelli Mozzi. Se casarán el próximo año 2020 y tanto los padres del novio como los de Beatriz, los duques de York, están encantados con la noticia de la boda real.

¿Y la reina Isabel? ¿Qué opinará? Lo cierto es que en los últimos tiempos ha tenido que asistir a unas cuantas bodas familiares. Las repasamos.

Harry y Meghan

Harry y Meghan muy sonrientes el día de su boda
Harry y Meghan muy sonrientes el día de su boda

> El comunicado del compromiso entre Harry y Meghan fue muy distinto. Por una parte, despertó sentimientos positivos en todos aquellos que creían que Harry era la oveja negra de la familia, y que nunca conseguirían centrar al hijo más pequeño de Lady Di y Carlos. Pero a la vez, generó las suspicacias de una parte de la población y el Parlamento, que abrió el debate sobre la idoneidad de Meghan Markle para el “puesto”.

Meghan Markle es divorciada, de origen afroamericano, proviene de una familia desestructurada y además es, o era, actriz. De hecho, el príncipe Harry la conoció mientras Meghan protagonizaba una popular serie de abogados. A pesar de la oposición inicial, Harry se encargó de realzar los aspectos positivos de Meghan para él y para la corona. Una persona muy natural y cercana, apasionada del deporte y de la vida saludable, y muy comprometida con el medio ambiente y otros asuntos sociales.

La reina Isabel dio el visto bueno, y la boda real se produjo el 19 de mayo de 2018. Nuevamente, los ingleses salieron en masa a apoyar a sus ya duques de Sussex. El enlace fue menos multitudinario que el de su hermano, pero igual o más glamuroso, pues contaron con la asistencia de los actores compañeros de Meghan. Desde ese mismo instante, comenzaron las comparaciones entre Kate y Meghan y sus respectivas relaciones. Parece que, por el momento, esa batalla de popularidad la gana Kate. De hecho, en los últimos tiempos parece que exista una campaña de desprestigio en contra de Meghan Markle.