Fueron amigos hace muchos años, pero la vida les puso en un tremendo disparadero y se odian a muerte. Estamos hablando de Pipi Estrada y Kiko Hernández. Ex compañeros de trabajo en Telecinco, y ahora enemigos. Pipi, de quien se puede decir cualquier cosa, salvo que no sea un hombre honesto y sincero, ha vuelto a hablar sobre el asturiano. Todos parecen temer a Kiko Hernández. Todos menos el ex de Terelu, que nunca ha dudado en decir lo que piensa sobre él. ¿Ha llegado demasiado lejos?

Una depresión sospechosa

A finales del 2012 Kiko Hernández, entre lágrimas, afirmaba que necesitaba dejar Sálvame para someterse a una terapia psicológica. Insinuaba que sufría una depresión, aunque se especificó que el abandono era por agotamiento físico. No podía seguir trabajando. Y cuando regresó, completamente repuesto tres meses más tarde, Pipi Estrada no dudó en cuestionarlo de nuevo. Para el ex de Terelu,  el regreso del tertuliano al programa había sido un montaje. Así lo explicó: “El regreso de Kiko Hernández fue sorprendente y un paripé tremendo, una obra de teatro perfecta… son personajes que saben muy bien cómo engañar al público. Y es que a su juicio, resulta muy sospechoso que una depresión se cure en solo tres meses. Para Pipi, Kiko es un gran maestro en el arte de la mentira.