‘La isla de las tentaciones’ ha sido uno de los programas más intensos y de éxito del panorama televisivo español. El reality se comenzó a grabar entre mayo y junio del año pasado sin una fecha de estreno prevista, una de las estrategias de Mediaset. Este programa fue el que se estrenó debido a la caída de Gran Hermano por el caso tan sonado del abuso sexual a Carlota.

Lo que fue un reemplazo de última hora terminó convertiéndose en un fenómeno de la televisión sin precedente. Toda su fama la consiguió en tan solo un mes de emisión destrozando una aglomeración de tópicos que estaban muy arraigados a la televisión española. Este programa puede haber sido uno de los precedentes para muchos programas futuros ya que arrasó en audiencia siendo el primer reality sin directos.

¿’La isla de las tentaciones’ podría ser la próxima franquicia con un puesto fijo en la televisión?

Las novedades que auguran el éxito a 'La isla de las tentaciones' 2

Esta es una de las mayores preguntas que se están haciendo los televidentes y es que es muy probable que se pueda convertir en la próxima franquicia de Mediaset. Actualmente ya se conoce que contará con una segunda parte. Será un trabajo laborioso ya que no solo servirá con sacar un segunda edición sino que tendrán que encontrar la manera de enganchar a la audiencia tanto como con la primera edición y gran parte de ese trabajo está en encontrar a concursantes que puedan aportar mucha magia al igual que pasó con la primera entrega.

Este tipo de duelos han ocurrido en otros programas como Gran Hermano y Operación Triunfo ya que todos sabemos que las segundas ediciones fueron un fracaso porque no fueron capaz de hacer sombra a las primeras que siempre son un ‘boom’. ¿Por qué creéis que ocurre esto? Es un factor que nadie piensa, pero cuando sale un programa nuevo nadie lo ha visto y los concursantes que llegan al programa para protagonizarlo tampoco. Estas primeras ediciones tienden a ser muy naturales porque ni los propios concursantes conocen a lo que se enfrentan. Sin embargo, cuando comienzan a sacarse nuevas ediciones, los concursantes ya saben de qué va todo. Esto muchas veces juega una mala pasada para los creadores del formato ya que algunos concursantes llegan al programa pensando que lo conocen todo.