En el año 2013, la actriz y cantante Miley Cyrus rompió con todo lo que conocíamos de ella como Hannah Montana, el personaje de Disney Channel que consiguió lanzarla a la fama cuando apenas era una niña. Pero la fama cuesta y parece que a Miley le costó, en parte, la cordura. El cambio tan radical que tuvo la cantante sorprendió a todo el planeta, tanto que sus discos comenzaron a ser éxitos de venta e incluso la nominaron a los Premios Grammys como mejor disco pop. Sus vídeos, especialmente el de Wrecking Ball, pasó a ser el vídeo más visto de todo Internet. Una locura.

En estos momentos en los que comenzó a convertirse en una chica mala, Miley Cyrus renunció por completo a su pasado y decidió “matar a Hannah Montana”. Pudo rebelarse contra la industria, pero su cambio no terminó ahí. Miley sufrió una evolución que, cinco años después, volvió a cambiar a esa chica mala por una aburrida. ¿Cómo ocurrió todo esto? Vamos a verlo.

El radical corte de pelo de Miley Cyrus

Corte de pelo de Miley Cyrus.

Muchos aseguran que cuando Miley se cortó el pelo no solo perdió la melena, también perdió la sensatez y la prudencia. Ya no era esa niña dulce que todos identificábamos con un personaje de Disney, ahora se estaba convirtiendo en una mujer y quiso sacar todas sus armas para conquistar al público y conseguir ser número uno en ventas.

Por las calles de Nueva York, sus fans podían verla con el pelo corto, un tupé y un color casi blanco en el pelo. Comenzó a ganar muchos más fans y su nombre comenzó a resonar por todas partes. ¿Cómo le sentó este hecho? Pues parece que tampoco demasiado bien ya que ahora, unos años después, Miley ha preferido volver a lo que era y vestirse de una forma mucho más recatada.

El juego con las drogas de Miley Cyrus

Esta nueva imagen y esta nueva vida hicieron que Miley cediera a la presión por todas las críticas que su nuevo aspecto estaba generando. ¿Cuál fue el resultado? Miley cayó en las redes del alcohol y de las drogas. Se convirtió en la reina de las extravagancias. Incluso la hemos visto teñirse los vellos de las axilas de color de rosa para subirlo a Instagram. Y no era cuestión de feminismo, como es el caso de Amaia en la gala de los Premios Goya 2019, sino de rebeldía.

Miley Cyrus con las axilas rosas.

Su cambio llegó tan lejos que decidió subir al escenario de los EMA’s a recoger un premio con un porro encendido y bastante bebida en el año 2013. Pero solo sería el primer escándalo público que veríamos de la actriz y cantante. En los siguientes tres años, la cosa fue a peor.

Aparecía desnuda en sus videoclips, subía vídeos haciendo twerking y llevaba unos looks tan extraños que incluso parecían cómicos. Nadie la tomaba en serio. Solo daba una imagen de niña mimada que necesitaba mucha atención. Pero un día decidió volver a cambiar y pasó de ser una chica alocada a una mujer centrada y casada.

Miley volvió a ser Hanna Montana

En el año 2017, Miley Cyrus decidió que la vida que estaba llevando no era la más adecuada. Según confesó ella misma, tomar drogas ya no le hacía feliz. Es por eso por lo que dejó las drogas, el alcohol y volvió a ser ella misma. Su novio, Liam Hemsworth, la ayudó a salir de ese pozo en el que estaba sumergida. No obstante, la cantante confesó el pasado año 2018 que había vuelto a consumir marihuana en su tiempo libre debido a su madre.

Era su madre la que conseguía la droga y la que incitaba a la actriz a fumar cuando no estaba trabajando. Cyrus aclaró que cuando está fumada, su cerebro no funciona al cien por cien, por lo que decidió no fumar en los momentos de trabajo.

Encuentra las diferencias entre la Miley de 2015 y la Miley de 2018

Comparación Miley Cyrus.

En la primera foto, encontramos a la Miley Cyrus del año 2015, uno de los peores años que vivió la cantante. En la segunda foto la tenemos en el año 2018, durante su actuación con Elton John. ¿Con qué Miley te quedas? Nosotros, indudablemente, con la Miley del presente, a pesar de que aún conserva un poco de ese lado salvaje que ha decidido mostrar en su última foto de Instagram.

Miley Cyrus.