Mar Torres no está pasando por su mejor momento profesional en el mundo de las redes sociales y es que desde que rompió su relación con Froilán el pasado abril, la lujosa vida de la influencer ha dejado de interesar a sus seguidores, los cuales bajan día a día. ¿Conseguirá Mar remontar y vivir de su sueño o su paso como creadora de contenidos tiene inminente fecha de caducidad? Pronto lo sabremos.

Cómo era antes Mar Torres

> Mar estudia marketing en la universidad The College For International Studies (CIS) de Madrid y sueña con montar algún día su propia boutique de moda, mientras tanto compagina sus estudios con otro de sus sueños, el de ser influencer, del cual finalmente no ha cosechado tanto éxito como pensaba en sus inicios. Para ello debía tener un perfil diferente y un estilo de vida acorde a lo que quería mostrar en su perfil, por lo que no dudó en someterse a varios retoques estéticos y cirugías como una rinoplastia, una bichetomía e infiltraciones de bótox en el arco de las cejas y en otras zonas del rostro para afinarlo, y ácido hialurónico para rellenar los labios.

Su cambio de imagen fue radical y repentino, en un abrir y cerrar de ojos parecía otra persona todo gracias a su clínica de confianza: Centro CEME, a la cual quiso dar las gracias desde su cuenta de Instagram y a través de una entrevista en una conocida revista, ante la que confesó todas y cada una de las operaciones que se había realizado en estos últimos tiempos.