El ex jugador de balonmano goza de su primer permiso penitenciario tras ser condenado a cinco años y diez meses de prisión por su implicación en el Caso Nóos. Aun así, Iñaki Urdangarín atraviesa un profundo bache del que no podrá salir tan fácilmente. Mientras, su mujer, doña Cristina de Borbón, recupera poco a poco la normalidad y su agenda social vuelve a estar repleta de eventos y fiestas. La infanta se ha cansado de sufrir y quiere retomar las riendas de su vida, con o sin su marido.

La infanta Cristina rehace su vida

> Fue apartada sin titubeos de Casa Real. Doña Cristina de Borbón pasó por una época difícil en la que apenas se dejaba ver en público. Con la polémica del Caso Nóos encima, no era momento de acudir a fiestas o eventos que pudieran generar aún más controversia. Ahora, la realidad es bien distinta. Aunque la infanta pone mucho empeño en que los paparazzi no puedan captar ninguna imagen suya, hemos podido saber que en las últimas semanas ha recuperado parte de su vida social y su agenda vuelve a estar ocupada. La hija pequeña de doña Sofía ha recuperado la sonrisa y se ve con ánimos, incluso, de acudir a una divertida fiesta de disfraces en compañía de sus hijos.

La celebración tuvo lugar en Ginebra, a principios de septiembre, pero no es el único evento en el que se ha dejado caer durante las últimas semanas. Hace poco, viajó hasta Nantes para reunirse con su hijo Pablo, aprovechando que el joven no jugaba con su equipo de balonmano y disponía de tiempo libre para estar con su madre. Además, el pasado fin de semana no faltó a la boda de Jaime Urquijo Zóbel de Ayala, hijo de Beatriz Zóbel, muy buena amiga de la familia del rey Felipe VI. No cabe duda de que doña Cristina de Borbón está preparada para recuperar su vida de antes del Caso Nóos, ya sea con o sin su marido.

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