Hace años, doña Sofía vivió una historia de amor en Perú. Se produjo durante un viaje oficial que compartió con don Juan Carlos. Ocurrió en 1978 y se trata de uno de los mejores recuerdos de la reina emérita. Así discurrió una experiencia donde se mezclan los sentimientos y lo esotérico. Uno de los pasajes más desconocidos y felices de la existencia de doña Sofía. Te lo contamos todo a continuación.

El enfado de Juan Carlos

Según el relato de Peñafiel, Juan José Benítez quiso hacer un obsequio a la reina y propuso al grupo de periodistas que participaran. Todos dijeron amén y la reina recibió en Zarzuela una piedra enorme que se decía había sido enviada por los incas desde algún planeta por determinar. La piedra en cuestión tenía un mensaje indescifrable y pesaba tres mil kilos. Si quieren verla, solo tienen que ir a la piscina de palacio y allí está.

Durante años, doña Sofía ha estado en contacto con Benítez. ¿El punto de unión? Los extraterrestres. La reina siente un enorme interés por este asunto y el escritor comparte con ella sus experiencias. El hecho de que la amistad entre ambos saltara a lo público marcó una cierta distancia. Bastantes dolores de cabeza daban las cuitas de don Juan Carlos para que empezaran con murmuraciones sobre la reina y su amigo escritor. A pesar de ser un marido nada preocupado y ocupado por su esposa, al rey Juan Carlos no le hizo ninguna gracia que se hablara sobre la posibilidad de que la reina se consolara en brazos de J.J. Benítez.