Belén Esteban ha tenido que reinventarse después que su hija le cortara las alas mediáticas. Y es que Andrea Janeiro le dejó muy clarito que no quería que la mencionara en televisión al grito de “Yo no tengo que pagar por la vida que tú has llevado”. Esto también incluía el silencio sobre Jesulín. ¿Cómo ha afectado esto a la colaboradora de Sálvame? Te lo contamos todo a continuación.

Se pasaron con el photoshop

Esta semana Belén protagoniza la portada de Lecturas con un impactante titular: “He perdido ocho kilos”. Se habla de la nueva Belén, que posa al más puro estilo Ana Obregón, metiendo tripa. A alguien se le ha ido la mano con los retoques fotográficos porque tal y como puede verse en Sálvame, la Esteban tiene barriga. Sin embargo, en la revista aparece lisa como una tabla, como si hiciera cien abdominales al día.

Ciertamente, el reportaje de la rubia ha levantado muchas críticas, pues nada tiene que ver con su realidad. Llama poderosamente la atención su cara, piel perfecta, hidratada, luminosa… Algo que no se aprecia en sus apariciones en televisión, donde su rostro se muestra apagado y pidiendo a gritos un chute de vitaminas.