Britney Spears no está pasando por su mejor momento. Y como vale más una imagen que mil palabras, sólo hace falta verla tras su salida del centro psiquiátrico en el que internó voluntariamente hace 20 días.

La artista, captada por un paparazzi a la salida del Hotel Montage de Beverly Hills, se mostraba desorientada, con la mirada perdida, despeinada y un tanto desaliñada. Pero en todo momento acompañada por su actual pareja, el entrenador personal Ash Aghari.

Según revelaron en su día medios estadounidenses especializados en celebrities, como TMZ, Britney tuvo que ingresar en un hospital psiquiátrico a comienzos del mes de abril a consecuencia de la angustia que le ha provocado la enfermedad de su padre, Jamie Spears, de 66 años, que ha sido sometido recientemente a varias intervenciones quirúrgicas por un problema de colon que casi le cuesta la vida. Está previsto que permanezca internada allí un mes y ahora ha podido salir para pasar un día cerca de los suyos coincidiendo con las fiestas de Pascua. Pero unas horas después volvía a internarse para seguir con su recuperación.

No es la primera vez que la cantante del Baby One More Time sufre una de estas crisis psiquiátricas y ya en 2007 tuvo que ser tratada por primera vez.

El descenso a los infiernos de Britney Spears

Aquélla fue la época en la que se rapó el pelo, atacó a los paparazzi con un paraguas y perdió la custodia de sus dos hijos, Sean Preston y Jaden James. Y es que no es casualidad la famosa frase que dice que “si Britney pudo con 2007, tú puedes superar cualquier cosa”. Britney Spears descendió a los infiernos, pero poco a poco comenzó a resurgir y en los últimos años ha vuelto a probar las mieles del éxito gracias al espectáculo fijo que ha venido ofreciendo en Las Vegas.

En febrero de 2019 iba a estrenarse el segundo, Britney: Domination, con 32 shows entre febrero y agosto en los que iba a ganar medio millón de dólares por actuación, pero unas semanas antes, en enero de este mismo año, se retiró indefinidamente de los escenarios para permanecer al lado de su progenitor, quien a su vez siempre ha estado a su lado en los peores momentos. Britney Spears no está pasando por su mejor momento, pero resurgirá (one more time) como el ave Fénix.