Toño Sanchís

Toño Sanchís y Belén Esteban fueron durante muchos años uña y carne. Ahora parecen más carne y cuchillo, siendo indistinto el orden y la imagen para cada uno. De cuándo en cuándo, Sálvame explota otro de los filones temáticos de la Esteban: su encrucijada judicial contra quien fuera su representante. Él, por su parte, aprovecha cada ocasión para cargar las tintas contra la que fuera su gallina de los huevos de oro. ¿Qué ha sido de Toño Sanchís? ¿A qué dedica ahora su tiempo cuando no ataca en redes o en la televisión a su ex-“hermana”?

Perder tu casa y que se adueñe de ella tu peor enemiga es un palo muy duro. Basta con ver la exclusiva que la propia Belén Esteban vendió sobre el estado en el que recibió la vivienda de Villanueva del Pardillo: quedó hecha unos zorros. Desde que la Justicia le desahuciara para entregársela a la Esteban (“págame”), así ha cambiado su vida y la de su familia (Sanchís está casado y tiene dos hijos).

ENEMIGO NÚMERO UNO

Belén Esteban y Toño Sanchís son enemigos declarados. Ambos sueltan lindezas del contrario en cada oportunidad que hay para ello. Da igual que sea en una revista o en el Sálvame. La cosa es clavar puñales para herir. Ambos aprovechan el tirón mediático de su disputa para seguir viviendo el uno del otro. La Esteban ni siquiera dudó en meter a las cámaras de Semana para dar su versión de los hechos y que toda España viera cómo se encontró la casa de su ex-representante. Toñi Sanchís sabe que Andreíta es lo que más duele a Belén, junto con las audiencias que la mantienen como la segunda mejor pagada. No ha dudado él tampoco en publicar una foto antigua con la niña. Directo al corazón de la Princesa del pueblo.

Belén Esteban y Toño Sanchís