La Veneno se hizo conocida para el gran público cuando Pepe Navarro la descubrió en Esta noche cruzamos el Misisipi. A partir de ese momento, nació la leyenda, el mito de aquella mujer exuberante que convirtió en realidad las fantasías más bizarras de los poderosos. Del cielo bajó al infierno y allí escribió su última página. La realidad de su muerte podría ser muy diferente a la que nos han contado. Sigue leyendo para descubrir el vuelco que ha dado el caso de Cristina Ortiz, La Veneno.

Así le llegó la fama a La Veneno

> Estaba escrito que La Veneno se convertiría en todo un fenómeno social. Su vida cambió cuando un equipo de Esta noche cruzamos el Misisipi la descubrió mientras grababan un reportaje en el Parque del Oeste. Su forma de ser impactó a Pepe Navarro, que la fichó como colaboradora. Había nacido un mito y se empezó a escribir la primera página del libro de aquella  mujer exuberante que convirtió en realidad las fantasías más bizarras de los poderosos.

Cristina siempre se caracterizó por un estilo directo, suelto y deslenguado. Sus confesiones encandilaban a la audiencia. No dudó en airear aspectos privados de su vida. Dejó al descubierto a sus padres por no tratarla como debían: “La primera persona que me llamó maricón fue mi madre”. Su cuerpo sin vida se encontró el nueve de noviembre de 2016 en su domicilio. Se dijo entonces que se trataba de muerte accidental. Sin embargo, el caso ha dado un giro inesperado que te contamos a continuación.