Si pensábamos que nada podía salirle peor a Carmen Borrego, nos equivocábamos. Las ganas de estar en el candelero han hecho que la hija menor de María Teresa Campos se coloque por voluntad propia en una complicada situación que no podía imaginar ni en sus peores pesadillas. Su salud se debilita y, para colmo, su familia le da la espalda.

Un cambio radical de vida

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> Durante mucho tiempo ha sido la persona menos conocida de la familia. A pesar de que Carmen Borrego decidió siendo solo una adolescente que quería seguir los pasos familiares, lo cierto es que se decantó por una rama algo distinta. Quiso estar desde el principio de las cámaras. Huyó de la popularidad, quizás consciente de que también tiene su lado amargo. De esta manera se aseguró que su vida privada no pasaría a ser nunca de dominio público. Esto le permitió, entre otras cosas, compaginar la maternidad con el trabajo sin que nadie se entrometiera. De hecho, protagonizó un polémico divorcio del que los medios apenas se hicieron eco.

La malagueña ha dirigido a lo largo de su carrera varios espacios televisivos de éxito. En algunos su madre se ponía a sus órdenes. En otros, voló en solitario sin la presencia de nadie del clan en plató. Sin embargo, en verano de 2016 abandonó el discreto segundo plano y se colocó en la palestra. Además, lo hizo por voluntad propia. La menor de las Campos quiso que su trabajo, y por ende su vida, diese un giro. Así, aceptó participar en un reality familiar en el que se contaba su día a día, el de su hermana, Terelu, y el de su madre, María Teresa Campos. En ese momento nació una nueva estrella. Carmen cogió tanto gusto a la fama que incluso ha llegado a poner en juego su vida. Entérate en la siguiente página.

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