La colaboradora más polémica de Sálvame ha vuelto a poner en jaque a la audiencia. Su comentario sobre Luis Miguel Rodríguez, el exnovio de Ágatha Ruiz de la Prada, burlándose de un defecto físico hace que de nuevo se cuestione hasta qué punto son admisibles ciertas bromas. ¿Qué opinaría Belén si ese comentario lo hubiesen hecho sobre ella o algún familiar cercano?

Pide respeto y madurez en las opiniones

> Si hay algo que ya es todo un clásico en Sálvame son los ataques desmedidos hacia los que cargan contra el formato. Ataques en los que todo vale, incluso las burlas sobre el aspecto. Pero también es un clásico  la enfervorizada defensa que la “Princesa del Pueblo” hace ante estas causas: reprocha a sus compañeros de inmediato sus burlas y pide que se opine con madurez y respeto siempre.

Como ella misma sostiene, “hay que decir lo que está bien y lo que está mal”, pero nunca cayendo en el infantilismo de ridiculizar a alguien por algo relacionado con el físico, ya sea la altura, el peso, una sonrisa poco armónica, la calvicie de algún compañero, el estrabismo en algunas miradas… Precisamente por eso ha sorprendido tanto su última opinión, un comentario que chirría respecto a su conducta habitual.

Siguiente: Da una opinión desacertada