Irene Rosales ha tomado una firme decisión tras la polémica generada por las últimas declaraciones de Kiko Rivera, en un nuevo episodio de tensión pública tras su dolorosa separación.
Irene Rosales rompe su silencio

La colaboradora de ‘El tiempo justo’ ha salido al paso de las palabras de su exmarido, dejando claro que no piensa permitir insinuaciones sobre su familia y defendiendo con contundencia el papel que han tenido en su vida durante los años de matrimonio. Su respuesta llega después de que el hijo de Isabel Pantoja asegurara en redes que “como me ponga yo a hablar de familia, me quedo solo”, unas declaraciones que han encendido el conflicto.
Todo comenzó tras la entrevista de Isa Pantoja, en la que Irene Rosales comentaba que la joven parecía haberse dado cuenta de que su familia era “desestructurada”. A raíz de esas palabras, Kiko Rivera reaccionaba con un mensaje cargado de tensión, lo que provocó una respuesta inmediata de su exmujer ante las cámaras. “Sola me quedé yo, pero más arropada estoy hoy. Nunca he pisoteado a mi familia ni le he faltado el respeto”, aseguraba Irene, visiblemente molesta por lo que considera una interpretación injusta de sus declaraciones.
La colaboradora no entiende el cambio de actitud del padre de sus hijas, especialmente después del apoyo que, según ella, su entorno familiar le ha brindado durante los momentos más complicados.
Irene ha querido dejar claro que incluso en plena crisis de pareja intentó mantener la unión entre ambos entornos, llegando a pedir a su propia familia que no le diera la espalda a Kiko Rivera. “Le pedí a mi familia que no le dejaran solo, preferí incluso apartarme”, ha desvelado, subrayando el esfuerzo realizado por mantener la estabilidad familiar.
En su intervención, también ha recordado episodios concretos de ese apoyo constante, asegurando que sus familiares han estado presentes en situaciones clave. “Mis hermanas han estado ayudando con las niñas y hasta mi hermano pequeño ha ido a su casa nueva a cenar con él”, explicaba, mostrando su sorpresa ante las recientes acusaciones y preguntándose abiertamente qué es lo que realmente busca su exmarido con estas declaraciones.
Una separación muy dolorosa

La situación ha reabierto heridas tras una separación que ya fue muy mediática y que se hizo oficial en agosto de 2025, según adelantó en exclusiva la revista Semana. Aunque ambos han rehecho sus vidas —Irene Rosales mantiene ahora una relación con Guillermo, mientras que Kiko Rivera está con Lola—, los desencuentros públicos siguen salpicando su relación pasada y la convivencia familiar que compartieron durante años.
Irene ha sido especialmente contundente al defender a su familia y rechazar cualquier insinuación que pueda poner en duda su comportamiento. “No se le puede ocurrir nada, ha sido ejemplar”, ha sentenciado, dejando claro que no piensa permitir que este conflicto escale más allá de lo ya dicho públicamente. Por el momento, Kiko Rivera no se ha pronunciado tras esta nueva respuesta de su exmujer, aunque el cruce de declaraciones deja abierta la puerta a nuevos episodios de tensión entre ambos.
El entorno de ambos, mientras tanto, observa con preocupación este nuevo choque público, que vuelve a situar a Irene Rosales y Kiko Rivera en el centro del foco mediático pese a que intentan reconstruir sus vidas por separado.
La propia colaboradora insiste en que su única intención es proteger a su familia y mantener la calma, evitando que el conflicto siga escalando en los medios. Aun así, la tensión entre ambos parece lejos de desaparecer, lo que alimenta la expectación sobre si habrá una próxima reacción del cantante o si este cruce de declaraciones quedará aquí.













