Mar Flores y Carlo Costanzia han protagonizado una de las conversaciones más íntimas y reveladoras de su relación familiar en el podcast “Qué habrías hecho mejor” de Podimo, donde ambos han puesto sobre la mesa heridas del pasado, reflexiones personales y confesiones que hasta ahora habían permanecido en silencio.
Carlo Costanzia y Mar Flores abren su corazón

Carlo Costanzia ha sorprendido al compartir uno de los capítulos más delicados de su infancia y del impacto que tuvo la figura de su madre en su vida pública y privada. El actor ha reconocido que tuvo que crecer escuchando comentarios negativos sobre Mar Flores, algo que le marcó profundamente: “Escuchar cosas feas de tu madre… soy muy protector, saco las uñas o los puños. No dejo que nadie diga algo malo de las personas que quiero”, ha confesado con contundencia, dejando claro el fuerte vínculo emocional que mantiene con ella pese a las dificultades vividas.
Durante la conversación, Mar Flores también ha abierto su lado más vulnerable al reflexionar sobre su maternidad y los errores del pasado. La modelo ha reconocido que muchas decisiones podrían haber sido distintas con la perspectiva actual: “Con lo que sabemos hoy, quizá habríamos hecho las cosas de otra manera”, una frase que resume el tono de autocrítica y aprendizaje que ha marcado todo el diálogo entre madre e hijo.
El propio Carlo ha relatado además lo difícil que fue su infancia, marcada por el bullying en el colegio y por la exposición pública de su familia. Según ha explicado, llegó a sentirse diferente al resto de niños por las circunstancias que le rodeaban: “Me dijeron: oye, no eres un niño normal. Vives en una situación distinta que no terminas de entender”. Un testimonio que refleja la complejidad de crecer bajo el foco mediático.
Mar Flores, por su parte, ha recordado que en aquellos años no existían los mecanismos actuales de protección al menor, lo que dificultaba aún más la situación familiar. La modelo ha explicado que intentaba defender a su hijo como podía, aunque reconoce que no siempre fue suficiente: “No había manera de protegerte”, ha afirmado, añadiendo que la presión externa afectó a todos los miembros de la familia.
Carlo Costanzia habla de su infancia

En otro momento especialmente duro de la charla, Carlo ha hablado abiertamente de su estado emocional durante la infancia y adolescencia, reconociendo que atravesó momentos muy complicados en los que no sabía cómo gestionar lo que sentía. “Muchas veces entiendo que es una llamada de atención. Decir ‘oye, estoy mal, no entiendo el mundo’”, ha expresado, dejando entrever la profundidad de su malestar en aquella etapa.
La conversación también ha dejado espacio para la reconciliación emocional entre ambos. Madre e hijo han coincidido en que, pese a los altibajos, hoy mantienen una relación más sólida y madura. Mar Flores lo ha resumido como un proceso de separación y reencuentro marcado por el dolor, pero también por la comprensión mutua: “Ha habido mucho dolor por las dos partes”, ha reconocido.
Además, la modelo ha querido destacar que su forma de amar a sus hijos es intensa y muy individualizada, algo que también ha influido en su relación con Carlo. Ha explicado que, cuando uno de ellos atraviesa un problema, tiende a centrarse más en ese hijo en concreto, lo que en ocasiones ha podido generar desequilibrios en la dinámica familiar.
La entrevista ha concluido con una imagen de mayor cercanía entre ambos, que han dejado atrás viejas tensiones para mostrarse como dos personas que intentan entender su pasado desde una nueva perspectiva. “Sin guiones. Sin personajes. Solo una madre y un hijo hablando desde el corazón”, ha resumido Mar Flores, sintetizando el espíritu de una conversación que ha revelado mucho más que una simple entrevista pública.
A pesar de los momentos difíciles que ambos han reconocido, madre e hijo coinciden en que hoy se encuentran en una etapa de mayor entendimiento y cercanía. La conversación ha servido como punto de inflexión para revisar el pasado desde la madurez y la perspectiva que dan los años. Un diálogo que deja entrever que, pese a todo lo vivido, el vínculo familiar sigue siendo el hilo que los une.











