El Cordobés en Adlib Ibiza: niña de los anillos y dobles parejas en la pasarela

Manuel Díaz y Virginia Troconis festejaron 22 años de amor en la pasarela más antigua de España, mientras Lídia Torrent, recién prometida a Jaime Astrain, ya tiene quien lleve los anillos. El diestro, entre el gimnasio y la nostalgia de los ruedos, confiesa que su mujer le llama

El pasado viernes, la pasarela Adlib Ibiza celebró su 55º aniversario con un desfile en el puerto de Eivissa y, entre el público, dos parejas mediáticas se llevaron todos los focos. Manuel Díaz ‘el Cordobés’ y Virginia Troconis, con 22 años a cuestas, demostraron que lo suyo sigue siendo pura química; y Lídia Torrent, recién prometida a Jaime Astrain, ya ultima detalles de una boda que aún no tiene fecha pero sí niña de los anillos apalabrada.

Dos parejas, un cartel de lujo y mucho amor ibicenco

La 55ª Adlib Ibiza, la pasarela con denominación de origen más antigua de España, reunió a una docena de firmas artesanas y también a un buen puñado de caras conocidas. Junto al diestro y a la que fue tronista de ‘Mujeres y hombres y viceversa’ estaban Isabel Jiménez, Fiona Ferrer, Rubén Cortada o la top Laura Ponte, embajadora de la edición. Pero fueron las dos parejas, sentadas una al lado de la otra, las que monopolizaron las conversaciones antes y después del back to basics que propuso el concepto Blanc.

El Cordobés y Virginia: 22 años de matrimonio y ni un solo día aburrido

Verlos es como viajar a 2004, el año en que se casaron. Manuel y Virginia se buscan, se tocan y se ríen como el primer día, aunque con la madurez de quien ha criado a tres hijos —Manu, Triana y la mayor, Alba— y ha sobrevivido a la retirada del torero en 2023. “Intento llenar mi día a día con cosas que antes tenía en ‘stand by’: tele, ganadería… Pero Virginia dice que soy lo más jartible del mundo, que no hay quien me eche de casa”, cuenta él entre risas. Ella no tarda en replicar: “Mentira. Le digo que ni hablar si me dice de volver a torear”. El Cordobés zanja el debate con la promesa de no ponerse delante de un toro salvo “una tragedia muy grave que exija apoyar”.

El gimnasio se ha convertido en el nuevo albero: Virginia, experta en nutrición, le marca el ritmo de entrenamientos y caminatas. “Me va a acabar conmigo”, bromea Manuel. Pero la sentencia definitiva la pone ella: “Si quieres disfrutar de una buena cena y un vino, toca hacer deporte. No somos fanáticos, pero el equilibrio es la clave”. Y en casa, la tranquilidad llega cuando todos duermen bajo techo. “Duermo con el teléfono en la mesilla por si acaso. Necesito saber que cada uno llegó”, confiesa Virginia.

Manuel y Virginia llevan 22 años juntos y aún desprenden esa chispa que los novios primerizos envidian.

Una anécdota del hijo Manu resume la filosofía familiar: cuando sacaba el carné de conducir, el profesor le llamaba ‘Manuel Díaz el Cordobés’ de coña, sin saber que era verdad, porque él jamás se presenta como ‘el hijo de’. Naturalidad ante todo.

Lídia Torrent: el sí quiero llega con pasarela y consejos para el presentador novato

La hija de Elsa Anka vivió una noche redonda. Primero, como madrina en la pasarela Futur que abrió la jornada, donde su hermana en Canarias presentaba colección, y segundo, como prometida que ya visualiza los anillos. Lídia afirma que la fecha y el lugar aún están en el aire, pero la pequeña Elsa, su hija, tiene muchas papeletas para llevar las alianzas. “Todavía no hemos hablado cara a cara con mi madre, que está feliz; planificar queda lejos”, comenta Lídia, que esta misma semana dio el sí a Jaime Astrain tras siete años y una niña en común.

El exfutbolista y modelo debutó como presentador en ese mismo escenario, y su chica le pasó el truco: “Sal concentrado, que parece fácil pero la atención de la gente te puede abrumar”. La puesta en escena dejó claro que la pareja se ha convertido en uno de los tándems con más proyección del papel couché.

Cuando la estabilidad amorosa se sube a la pasarela

El triángulo sentimental que se dibujó en Eivissa no es casual. Manuel y Virginia representan ese modelo de matrimonio longevo que la crónica rosa adora y que, a fuerza de anécdotas —como la del profesor de autoescuela o el “jartible”—, se vuelve entrañable. El Cordobés ha sabido reconvertir su retirada en una segunda vida mediática sin perder la complicidad con su mujer, y eso lo convierte en un rara avis frente a otras exparejas del papel couché que naufragan al dejar los focos. La mayoría de las parejas mediáticas tiene sus altibajos, pero este dúo ha conseguido que lo ordinario —entrenar, charlar, echar de casa al marido— sea su mejor carta de presentación.

Por su parte, Lídia Torrent entra en el club de las que se casan con la lección aprendida: siete años de convivencia y una niña antes de pasar por el altar. Una hoja de ruta que en 2026 ya no es noticia, pero que ella cuenta con la naturalidad de quien tiene los pies en la tierra. Su madrina, Elsa Anka, aún tendrá tiempo de ejercer de ‘wedding planner’ informal mientras la nieta ensaya para llevar los anillos. La pasarela más antigua de España sirvió, una vez más, de photocall perfecto para el amor estable y para el que está a punto de firmar, literalmente, su contrato indefinido.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 3/10. Salseo justo: me ha faltado un poquito de pimienta en la pasarela, pero la chispa matrimonial lo compensa.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana el amor con fecha de caducidad vencida y Lídia, que estrena anillo con cobertura mediática. Pierde el aburrimiento, que no se atrevió a pisar la Plaça de Sa Riba.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Apuesto a que Elsa Anka contará en alguna revista los detalles de la boda antes de que acabe el verano. Y Virginia seguirá echando de casa a su marido con el mismo cariño.