La colaboradora de ‘Sálvame’, Mila Ximénez, no está en uno de sus mejores momentos personales. El cáncer de pulmón, uno de los más frecuentes a nivel mundial, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sacude su salud, le ha venido por sorpresa cuando se encontraba en una de sus etapas vitales más relajada.

Sin embargo, la colaboradora lo afronta con optimismo, coraje y ganas. Ya en el plató de Sálvame de Telecinco, afirmaba hace unos días sobre la inesperada noticia “Esto es una guerra entre el cáncer y yo. Tengo cojones para él y cinco más como él”, “El cáncer me parece un imbécil que se ha instalado en mi vida y no sabe dónde se ha metido”, comentaba la Mila más guerrera. Hoy, hemos sabido que desde el miércoles se retira de los medios de comunicación para recibir la quimioterapia. Y, por ello, y mientras tanto, en estos momentos tan agridulces para la periodista, queremos sacar a la luz, uno de sus momentos más felices, más apasionados y más bonitos de toda su vida personal: al gran amor de su vida.

Manolo Santana, padre de su hija

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Su vida sentimental vino marcada, sin duda, por el padre de su hija, el tenista Manolo Santana. Le conoce en 1980 y en 1983 se casa con él, un enlace que tan solo duraría tres años, pero que le dejó lo que hoy en día es su mayor amor y apoyo, sobre todo en estos momentos: su hija, Alba Santana.