Con su peculiar forma de ser despierta simpatía entre el público, pero ser popular y querida no consigue llenarla. Su aparente felicidad es solo eso, fachada. A pesar de ser un auténtico animal televisivo, cuando los focos se apagan hay algo que impide a Ylenia brillar con luz propia: ella misma. Y es que las desgracias que acumula no son pocas.

Un complicado ascenso

> Ylenia Padilla se hizo pronto un importante hueco en la televisión. Su participación en Gandia Shore en 2012 hizo de ella un fenómeno de masas. Pronto su agenda estuvo repleta de bolos y pasó de ser la estrella de la MTV patria para convertirse en un rostro habitual de Mediaset. En la cadena de Vasile demostró no tener pelos en la lengua.

Es sincera, directa y, sobre todo, siempre está envuelta en discusiones y polémicas, algo que la hace ocupar muchos minutos televisivos. Su arrolladora (y difícil) personalidad provoca sentimientos opuestos: o la amas o la quieres. Eso sí, nunca te resulta indiferente. La joven, que actualmente participa en Gran Hermano Dúo, acumula enemigos con los que no muestra ningún tipo de piedad. 

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