Iker Casillas e Irene Esser ya no se esconden: este fin de semana han acudido juntos a una boda en El Escorial.
La boda que lo confirma todo
Según la crónica publicada por LOC, el exportero del Real Madrid y la actriz venezolana fueron dos de los invitados a la boda del hijo de Ángel Martín, uno de los expertos en medicina estética más prestigiosos de España. La boda del hijo de Ángel Martín fue la excusa perfecta para que una pareja que hasta ahora se limitaba a dejarse ver por las calles de Madrid diera su primer paso firme.
El antecedente es de los que pesan. En marzo de 2021, Iker Casillas y Sara Carbonero emitieron un comunicado conjunto para anunciar su ruptura tras once años y dos hijos, Martín y Lucas. El beso de Sudáfrica seguía presente en todas las crónicas como el instante que convirtió a la pareja en uno de los relatos más románticos del deporte español.
La lista de 25 ‘no novias’ de Casillas
Desde entonces, Casillas se convirtió en el soltero de oro por antonomasia. Los tabloides se empeñaron en buscarle pareja cada dos por tres y él lo resumió con hartazgo: ‘Me habéis sacado con 25 mujeres desde que me separé… ¡Y no habéis dado ni una! Estoy soltero y puedo estar con quien quiera’. Casillas lleva años pidiendo que lo dejen en paz y, sin embargo, la rumorología no le ha dado tregua.
La lista de ‘no novias’ tiene tela: la cantante Sara Denez, la influencer Rocío Osorno, la abogada María José Camacho, y la actriz Alejandra Onieva. También se sumaron la periodista Ana Quiles, la actriz sueca Michaela Sorle, María José Suárez y la modelo Claudia Bavel. La lista de romances atribuidos supera los veinte nombres y cada nueva atribución llegó con desmentido; a veces con humor, a veces con enfado.
Casillas lleva años pidiendo que lo dejen en paz; de tantas no novias, la prensa ya tenía un cajón entero.
Aquel goteo de desmentidos empezó a cambiar en 2025, cuando el nombre de Irene Esser comenzó a sonar con más insistencia. Esta vez no hubo portada bomba, sino un goteo de imágenes paseando por Madrid; ninguno de los dos decía nada, pero las fotos hablaban por sí solas. Irene Esser no ha necesitado dar explicaciones y, de momento, Casillas tampoco ha salido a negar lo evidente.
El contraste con Sara Carbonero y por qué esta vez suena distinta
El contraste con Sara Carbonero sirve para leer este momento. Aquella historia empezó con un beso en directo, se consolidó con boda, hijos y un comunicado pulcro; esta, en cambio, nace sin aspavientos, con la calma de quien ya ha vivido cinco años de titulares prestados. La diferencia es que en todas las ocasiones anteriores el exportero salió públicamente a frenar el relato. Ahora, elegir una boda como escenario para dejarse ver juntos no es accidental: es la manera de confirmar sin tener que pronunciarse. Conviene recordar que el hartazgo de Casillas no era un capricho; era la reacción lógica de alguien a quien se le atribuyeron veinticinco novias sin acertar ni una. Esta vez la boda sí es una declaración en toda regla. Los próximos días dirán si la pareja vuelve a la discreción absoluta o si, por fin, la prensa puede dejar de buscarle pareja.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 7/10. Lo justo: una boda, una actriz, un exportero y 25 desmentidos que quedan en anécdota.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Irene Esser, que entra en escena sin abrir la boca; pierde la rumorología, que tendrá que reciclar cajones.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En dos semanas hay portada en ¡Hola! o Lecturas con la pareja, y Casillas callará.







