Phoebe Bridgers ha debutado en la alfombra roja de Venecia con Gucci, McQueen y un gesto que da mucho que hablar.
El primer look de Phoebe Bridgers en el Lido: un traje Gucci con mensaje propio
Para el photocall de ‘Primetime’, su primera película como actriz bajo el sello A24, la cantante optó por un traje de falda negro de impecable sastrería de Gucci, procedente de la colección de otoño de la casa italiana. Completó el estilismo con gafas de sol ovaladas de la maison Gucci y zapatos de tacón Stuart Weitzman.
Bajo el dobladillo, a la altura de la rodilla, Bridgers dejó a la vista el vello de sus piernas sin ningún atisbo de complejo. Los múltiples tatuajes de sus piernas también quedaron al descubierto: entre ellos, unas ramas espinosas entrelazadas y una casa de tinta negra que remite directamente a su álbum ‘Punisher’.
El peinado, recogido con precisión; el maquillaje, apenas perceptible. El resultado es un aire deliberadamente señorial con un filo contemporáneo.
No es la primera vez que el vello corporal femenino se convierte en declaración de intenciones en una alfombra roja. Julia Roberts, en el estreno de ‘Notting Hill’ en 1999, levantó un brazo para saludar y mostró sus axilas sin depilar, lo que provocó uno de los momentos de belleza más comentados de aquella década.
A Roberts le siguieron gestos parecidos de Sophia Loren, décadas antes, y más recientemente, Drew Barrymore y Miley Cyrus, que han integrado el vello corporal en sus historias de estilo. Bridgers se suma con naturalidad a esa genealogía, aunque en su caso el impacto es doble: llega como música consagrada y debuta como actriz.
En Venecia, la etiqueta no se hereda: se negocia, y Bridgers acaba de dejar clara su postura.
De Gucci a McQueen: la transformación nocturna en el estreno de ‘Primetime’
Por la noche, en la premiere mundial de la película, la cantante cambió de registro y apareció con un vestido floral de encaje Alexander McQueen en gris espectral, también de la colección de otoño de 2026. La pieza, con tiras diáfanas de tejido y un corpiño transparente, se combinó con un anillo Cartier Nigeria y el mismo anillo de sello Leo Black que ya había lucido en el photocall.
La actriz compartió alfombra con Robert Pattinson, Skyler Gisondo y Merritt Wever, y el pase se saldó con una ovación de pie de siete minutos y gritos de ‘Phoebe! Phoebe!’ en plena sala.
Por qué el gesto de Phoebe Bridgers conecta con una tradición de rebeldía en la alfombra roja
El hilo conductor entre ambos looks es claro: prendas profundamente femeninas sin suscribir del todo la idea de lo que la presentación femenina debe implicar. Hay romanticismo, pero también aspereza; hay belleza sin afectación. Y Venecia, comparada con la rigidez de Cannes, ofrece el lienzo perfecto para hacerlo.
El precedente de Julia Roberts en 1999, cuando un simple saludo mostró sus axilas sin depilar, generó un escándalo que hoy se recuerda como un momento seminal. Sophia Loren ya había desafiado convenciones décadas antes; Drew Barrymore y Miley Cyrus han convertido el vello corporal en parte de sus narrativas de alfombra roja. Bridgers se instala con naturalidad en esa genealogía de mujeres sin corsés y convierte una decisión estética en firma personal.
La lectura editorial es transparente: la cantante no ha llegado al Lido para pedir permiso, sino para imponer su propio código. La pregunta no es si volverá a sorprender, sino cuántas casas de moda querrán vestirla en la próxima temporada de premios.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: El debut refuerza su perfil de artista que no se pliega a los dictados de la belleza y amplía su influencia más allá de la música.
- 💎 El detalle de lujo: El traje Gucci de otoño 2026 y el vestido floral de encaje Alexander McQueen conviven con joyas de Cartier y un anillo de sello de plata.
- 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes próximas a la producción apuntan a que Bridgers eligió personalmente cada pieza y descartó varias opciones que le propusieron desde A24.







