Ana de Armas y Beto Montenegro: el beso en Formentera que confirma su nuevo romance

La actriz, de 38 años, y el músico venezolano, de 37, fueron fotografiados en un viaje con amigos el pasado 2 de agosto. Llega meses después de su ruptura con Tom Cruise y mientras Rawayana prepara nuevas fechas.

Hay imágenes que confirman un romance sin necesidad de comunicado: Ana de Armas y Beto Montenegro se besaron en Formentera. La actriz, de 38 años, y el músico venezolano, de 37, fueron captados en un viaje con amigos el pasado 2 de agosto.

El beso en la orilla que ha cambiado la narrativa

Las imágenes publicadas por Daily Mail muestran a la intérprete de ‘Blonde’ con los brazos alrededor del cuello del cantante, mientras él la sujeta por la cintura. Ella llevaba un cubretraje de baño en blanco y negro con sandalias; él, una camiseta blanca, bañador azul y una gorra verde de Jameson.

Después de besarse, la pareja se dedicó a pasear de la mano y a fotografiarse en modo selfi por los rincones de la isla. Al atardecer, se subieron a una lancha neumática con amigos y pusieron rumbo a un yate anclado. En cubierta, la actriz se desprendió del cubretraje y lució un bikini leopardo con detalles de volantes. Montenegro jugaba con su pelo sobre los sofás blancos del barco mientras conversaban a solas.

Quién es Beto Montenegro: la escena latina más allá de Rawayana

Montenegro, de 37 años, es vocalista principal y guitarrista de Rawayana, banda venezolana formada en 2007. El grupo ganó un Grammy y se caracteriza por un sonido que toma elementos del reggae, el funk, y el pop.

Rawayana tiene confirmadas dos fechas relevantes: el próximo 15 de agosto toca en Perú y en noviembre saltará al Kia Forum de Los Ángeles, un recinto con capacidad para 18.000 espectadores. Además, Montenegro participa en Astropical, el supergrupo latino que comparte con Li Saumet y José Castillo de Bomba Estéreo.

Formentera ha sido el escenario perfecto para una historia que avanza más rápido que cualquier comunicado.

La primera aparición pública de la pareja se remonta a julio, según los informes recogidos por la publicación británica. Las fotos de Formentera van un paso más allá: son la confirmación visual de que la relación es real y avanza con desparpajo.

La sombra de Tom Cruise y la lectura sofisticada del nuevo romance

Las fotos de Formentera llegan apenas unos meses después de que la actriz cerrara su relación con Tom Cruise, de 64 años. Según Us Weekly, la actriz frenó una relación que iba demasiado rápido y sintió incomodidad con el ritmo de vida del actor. ‘Las cosas se movían rápido y empezó a sentirse un poco incómoda’, explicó una fuente al medio estadounidense.

La fuente añadió que de Armas ‘sigue queriendo mucho a Tom’ y que existe una química innegable entre ambos. Por ahora están ‘terminados por el momento’, con una conexión que dejaría la puerta abierta al futuro. No es un portazo, sino una pausa elegante.

Antes de Montenegro, el nombre de la actriz ha compartido titulares con otros dos perfiles públicos: Jacob Elordi se reencontró con ella en los Globos de Oro en enero, y Lewis Hamilton protagonizó un momento cómplice en el paddock de Ferrari durante el Gran Premio de Abu Dabi. Ninguno de los dos rumores pasó de anécdota. Elordi ha reanudado con Kendall Jenner, de 30 años; Hamilton, con Kim Kardashian, de 45.

El nuevo capítulo de Ana de Armas avanza a un ritmo muy distinto. En lugar de portadas perfectas y excesos de Hollywood, la historia con Montenegro se ha dejado ver en una isla mediterránea, rodeada de amigos y sin alfombra roja. La lectura es otra: la actriz elige ahora el sosiego y la complicidad de la escena latina.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Ana de Armas entierra la narrativa Cruise con una imagen de naturalidad mediterránea que refuerza su momento profesional.
  • 💎 El detalle de lujo: El yate anclado, el bikini leopardo con volantes y la escena sobre los sofás blancos convierten Formentera en un escenario de estética de videoclip.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Las fuentes próximas a la actriz nunca han confirmado el romance con Montenegro, pero sus gestos públicos hablan por sí solos sin necesidad de comunicado.