Destapan cuánto dinero heredó Rocío Carrasco de su madre y toda España se queda sin aliento

La muerte de Rocío Jurado, el 1 de junio de 2006, puso sobre la mesa uno de los grandes interrogantes en torno a su familia: cómo había repartido la cantante su importante patrimonio. «La más grande» había acudido al notario en secreto meses antes de fallecer para dejar por escrito sus últimas voluntades. Y entre sus decisiones destacó especialmente una: nombrar a Rocío Carrasco heredera universal.

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La herencia de Rocío Jurado

rocio jurado
Rocío Jurado en un programa. (Foto: YouTube)

Rocío Jurado llevaba años construyendo un patrimonio considerable gracias a una carrera profesional marcada por el éxito. Desde sus comienzos en el mundo de la canción hasta sus últimos trabajos, la artista consiguió reunir numerosos inmuebles, derechos sobre su obra, propiedades, joyas y otros bienes. Por eso, cuando se abrió su testamento, todas las miradas se dirigieron hacia la manera en la que había decidido repartir su fortuna entre sus tres hijos.

El testamento había sido firmado en septiembre de 2004, el mismo día en el que Rocío Jurado comunicó públicamente que padecía cáncer y que viajaría a Houston para recibir tratamiento. Lo hizo con absoluta discreción y acompañada de su abogada, Ana Iglesias, sin informar previamente a buena parte de sus familiares.

La artista quería evitar problemas después de su muerte y dejó perfectamente establecido el destino de sus bienes. Cuando falleció, sus familiares se reunieron en su casa de La Moraleja para conocer unas últimas voluntades que, hasta entonces, habían permanecido en absoluto secreto.

La legislación española establece que una herencia debe dividirse en diferentes partes. En el caso de Rocío Jurado, el tercio de legítima estricta correspondía a sus tres hijos, mientras que el tercio de mejora fue utilizado por la cantante para favorecer especialmente a su primogénita.

La gran sorpresa llegó con el nombramiento de Rocío Carrasco como heredera universal. La hija que Rocío Jurado tuvo durante su matrimonio con el boxeador Pedro Carrasco recibió una posición privilegiada dentro del reparto de la herencia, aunque sus hermanos Gloria Camila y José Fernando también recibieron su correspondiente parte.

Entre los bienes que pasaron a manos de Rocío Carrasco se encontraban los derechos de explotación del legado artístico de su madre. Esto incluía los ingresos derivados de una extensa discografía y de los trabajos cinematográficos realizados por la cantante a lo largo de su carrera.

Uno de los elementos más importantes del patrimonio era también Villa Jurado, la espectacular vivienda familiar situada en La Moraleja. La propiedad estaba valorada entonces en aproximadamente cuatro millones de euros y había sido adquirida originalmente por Rocío Jurado y Pedro Carrasco durante su matrimonio.

Tras su separación, la cantante compró la parte correspondiente a su antiguo marido, de manera que terminó convirtiéndose en la principal propietaria del inmueble. En el reparto posterior, Rocío Carrasco recibió un tercio de la vivienda, mientras que los otros dos tercios correspondieron a Gloria Camila y José Fernando.

Sin embargo, Rocío Jurado dejó una condición muy concreta respecto a la vivienda. Villa Jurado debía venderse en un plazo máximo de dos años, una decisión que buscaba evitar que sus tres hijos acabaran compartiendo indefinidamente la propiedad.

El dinero obtenido con aquella venta debía repartirse entre los tres hermanos, con el objetivo de garantizar las legítimas correspondientes. La gestión de la operación quedaba además bajo la supervisión de Ana Iglesias, persona de máxima confianza de la cantante y encargada de ejecutar determinadas disposiciones de sus últimas voluntades.

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