Borja Thyssen desmiente a la Justicia andorrana: ‘Siempre he estado localizable’

El hijo de Carmen Cervera responde al edicto publicado en el Boletín Oficial de Andorra por un préstamo millonario con MoraBanc. Sus abogados ya negocian el litigio y descartan que esté en paradero desconocido.

Borja Thyssen ha pillado el teléfono (o, más bien, ha puesto a sus abogados a marcar) y ha salido al paso con un mensaje nítido: ni ilocalizable, ni en paradero desconocido, ni nada que se le parezca. El hijo de Carmen Cervera asegura que siempre ha estado donde tenía que estar y que el litigio bancario que le ha puesto en el punto de mira de la justicia andorrana ya está en manos de sus representantes legales. Un fantasma financiero que el diario andorrano Altaveu ha resucitado con un edicto en el Boletín Oficial del Principado y que, según fuentes cercanas al empresario, “no es más que un procedimiento que se está tramitando por los cauces legales”.

El edicto que encendió las alarmas

Todo arranca con un préstamo millonario que Borja Thyssen habría solicitado hace ya varios años a MoraBanc. La cifra exacta, varios millones de euros que, según Altaveu, no habrían sido devueltos. Ante el supuesto impago, la entidad bancaria habría recurrido a los tribunales y, como resultado, se publicó un edicto en el Boletín Oficial del Principado de Andorra (BOPA) en el que se daba cuenta del procedimiento judicial.

Ese edicto no es un mero papel: establece un plazo de cinco días hábiles para que Borja Thyssen designe abogado o procurador que le represente y de veinte días hábiles para responder a la demanda. Si no lo hace, el proceso podría seguir en situación de rebeldía y, en última instancia, podrían embargarse bienes del empresario. La pelota está en su tejado.

El eco mediático no se ha hecho esperar. Varios medios españoles se hicieron eco de la información y dibujaron el retrato de un Borja Thyssen ilocalizable, casi como si se hubiera esfumado entre los canales de Venecia. Pero la realidad, según las fuentes consultadas por esta redacción, es bastante más prosaica.

Lo de ilocalizable es un mito: Borja Thyssen nunca ha dejado de estar en el mapa, solo ha aprendido a vivir lejos del escándalo.

La versión de Borja Thyssen: “Siempre he estado localizable”

Según han explicado a este medio, el litigio “viene de tiempo atrás” y, responde a discrepancias con la entidad bancaria, no a una situación de huida. “No es cierto lo que se ha publicado de que no encuentren al hijo de Carmen Cervera”, insisten, con un tono que roza la indignación contenida. Borja Thyssen, aseguran, ha estado siempre localizable y el procedimiento se está tramitando con total normalidad.

Un jarro de agua fría para quienes se frotaban las manos pensando en una trama de fugas y escondites. El empresario, que acaba de cumplir 46 años, lleva una vida familiar y discreta junto a su mujer, Blanca Cuesta, y sus cinco hijos. Nada que ver con la imagen de señor de las finanzas que desaparece sin dejar rastro. De hecho, en los últimos años su presencia mediática ha sido casi inversamente proporcional a la de su madre, la baronesa Thyssen, que sigue copando portadas con sus problemas de salud: a principios de año fue ingresada en la clínica Teknon de Barcelona por una neumonía severa y continúa recuperándose en su residencia de Sant Feliu de Guíxols.

El Thyssen del pleito: cuando el apellido pesa

No es la primera vez que la familia Thyssen se ve envuelta en contenciosos judiciales. La propia Carmen Cervera ha protagonizado batallas legales por la propiedad de obras de arte, y ahora el foco se gira hacia su hijo con un litigio que, aunque tenga toda la pinta de resolverse por la vía de la negociación, ya ha servido para reavivar el aura de misterio que envuelve a la saga. Borja Thyssen, que siempre ha preferido el perfil bajo a los focos, se enfrenta a un nuevo capítulo en el que toca demostrar que, al menos en esto, sí estaba localizable.

El desenlace, con toda probabilidad, llegará en los despachos, no en los juzgados. Mientras, el apellido Thyssen vuelve a demostrar que, en cuestión de tribunales y cotilleos, nunca pasa de moda.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 7/10. Justo lo que se espera de un conflicto financiero con aristocracia implicada: papel de BOPA, plazos y amenaza de embargo, pero sin fuga real.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Borja Thyssen, que desactiva rápido el bulo y demuestra que sus abogados están al quite. Pierde la imagen de ilocalizable y, de paso, el banco si el pleito se eterniza.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: El acuerdo extrajudicial es casi seguro. En un par de meses, esto será solo una anécdota de hemeroteca.