Alejandra Rubio confiesa cuánto dinero tiene y consigue que Terleu Campos se quede muda

Alejandra Rubio ha reaparecido con unas declaraciones que no han pasado desapercibidas. Alejada temporalmente de la televisión, centrada en su segundo embarazo y en la promoción de su libro, la hija de Terelu Campos ha concedido una entrevista a El Mundo en la que ha hablado sin filtros sobre su presente personal y profesional. Entre todos los asuntos que ha abordado, ha habido uno que ha llamado especialmente la atención: su situación económica.

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Alejandra Rubio ha sido muy sincero

Alejandra Rubio en su programa. (Foto: YouTube)
Alejandra Rubio en su programa. (Foto: YouTube)

La colaboradora, que durante años ha estado en el foco mediático por pertenecer a una de las sagas más conocidas de la televisión española, ha querido desmontar una de las ideas que, según ella, más se repiten sobre su figura. Alejandra asegura que la imagen de joven acomodada que muchos tienen de ella no se corresponde con la realidad y ha explicado que, pese a haber trabajado en televisión y haber obtenido ingresos importantes, está muy lejos de poder llevar el nivel de vida que muchos imaginan.

Sus palabras han sorprendido porque llegan en un momento en el que ha decidido dar un paso atrás en la pequeña pantalla. Después de años como colaboradora habitual en distintos programas, Alejandra vive un verano mucho más tranquilo, dedicado a su familia y a preparar la llegada de su segundo hijo junto a Carlo Costanzia. Esa pausa profesional, sin embargo, no ha impedido que siga generando titulares cada vez que concede una entrevista.

Uno de los momentos más llamativos de la conversación llegó cuando le preguntaron por su futuro laboral. Alejandra negó rotundamente haber llamado a otras cadenas para buscar trabajo, desmintiendo los rumores que apuntaban a que estaba intentando regresar cuanto antes a televisión. Según explicó, no ha pedido empleo a nadie, aunque reconoció con naturalidad que esa situación podría cambiar si las circunstancias económicas así lo exigieran.

«Igual el día de mañana lo tengo que hacer porque necesito comer y ya no me quiere nadie«, comentó con ironía, dejando claro que no descarta volver a llamar a las puertas de la televisión si fuera necesario. Una afirmación que refleja, según sus propias palabras, que su situación dista mucho de la imagen de privilegio que algunos proyectan sobre ella.

Fue precisamente a raíz de esa conversación cuando la entrevista derivó hacia uno de los problemas que más preocupan a los jóvenes españoles: la dificultad para acceder a una vivienda. Le preguntaron si realmente era consciente de la precariedad laboral y de los elevados precios del mercado inmobiliario o si, por el contrario, vivía ajena a esa realidad.

La respuesta fue contundente. Alejandra aseguró que conoce perfectamente esa situación porque la vive tanto ella como su entorno más cercano. Explicó que sus amigos afrontan las mismas dificultades que miles de jóvenes y que ella, pese a contar con una posición más favorable que muchas personas de su edad, tampoco puede decir que tenga resuelto ese aspecto de su vida.

Fue entonces cuando realizó una de las confesiones más comentadas de toda la entrevista. «La gente piensa que soy rica y es mentira. Ya me gustaría», afirmó con rotundidad. Una frase con la que quiso desmontar el mito de que pertenecer al clan Campos garantiza una estabilidad económica absoluta.

Lejos de ocultarlo, Alejandra reconoció que ha ganado dinero, pero también explicó que sus ingresos no han sido tan elevados como muchos creen. Según contó, incluso podría haber obtenido mucho más si hubiera aceptado determinados proyectos profesionales, aunque siempre ha preferido mantener ciertos límites antes que aceptar cualquier oferta únicamente por motivos económicos.

«He ganado dinero, aunque no tanto como podría haber ganado porque he sido muy exigente en las cosas que he hecho y he puesto muchos límites, pero no me da«, explicó durante la entrevista, dejando claro que sus decisiones profesionales también han tenido consecuencias en sus ingresos.

La revelación que más comentarios ha provocado llegó cuando habló directamente del mercado inmobiliario. Alejandra confesó que no puede comprarse una vivienda, una realidad que, según dijo, le hace pensar todavía más en las dificultades que atraviesan otros jóvenes que cuentan con menos oportunidades que ella.

«Si yo no me puedo comprar una casa ni de coña, imagínate mis amigas«, afirmó. Una reflexión con la que quiso poner el foco en el complicado acceso a la vivienda y en el elevado precio tanto de la compra como del alquiler.

Actualmente, vive de alquiler junto a Carlo Costanzia, con quien forma una familia que pronto crecerá con la llegada de su segundo hijo. La pareja reside en un piso de dos habitaciones que comparten también con un perro de gran tamaño y dos gatos, una circunstancia que, según explicó, empieza a quedarse pequeña para las necesidades familiares.

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