Kiko Rivera continúa centrado en su recuperación después del segundo ictus que ha sufrido en apenas cuatro años, un episodio que ha generado una enorme preocupación entre su entorno y entre quienes siguen de cerca su trayectoria. Tras permanecer varios días ingresado en el Hospital Sagrado Corazón de Sevilla, el DJ recibió el alta hospitalaria el pasado 26 de julio y desde entonces se encuentra en casa, siguiendo un estricto proceso de rehabilitación y rodeado del apoyo de sus seres más cercanos.
1Irene Rosales ha hablado muy claro
Durante estos días han sido muchas las personas que han querido enviarle mensajes de ánimo. Sin embargo, una de las reacciones más esperadas era la de Irene Rosales, su exmujer y madre de sus dos hijas. Después de semanas marcadas por la distancia entre ambos y por diferentes informaciones sobre su relación, la sevillana ha decidido pronunciarse públicamente y ha querido dejar claro cuál es su verdadera postura ante el delicado momento que atraviesa el hijo de Isabel Pantoja.
La influencer ha hablado con Europa Press y, lejos de alimentar cualquier tipo de polémica, ha optado por un mensaje cargado de serenidad y respeto. «Yo solo le deseo lo mejor. Espero que tenga muchísima salud y se recupere al máximo lo más pronto posible», afirmó ante las cámaras, unas palabras con las que quiso zanjar cualquier especulación sobre posibles rencillas personales en un momento tan complicado.
Las declaraciones de Irene Rosales llegan después de que Kiko Rivera compartiera con sus seguidores varios mensajes explicando cómo está evolucionando tras el susto sufrido. El DJ ha reconocido que todavía debe recuperar parte de la movilidad y la fuerza en el lado izquierdo de su cuerpo, aunque también ha transmitido optimismo al asegurar que la recuperación avanza incluso mejor de lo que esperaba inicialmente.
«Me encuentro de maravilla y estoy avanzando incluso mejor de lo que esperaba», explicó recientemente en sus redes sociales, donde también ha querido agradecer el enorme apoyo recibido durante estos días. Sus palabras han tranquilizado a quienes seguían con preocupación su evolución después de conocerse que había vuelto a sufrir un accidente cerebrovascular.
El propio Kiko ha reconocido que este nuevo episodio ha supuesto un auténtico punto de inflexión en su vida. «Dios me debe querer mucho porque, después de dos ictus con solo 42 años, todavía quiere que siga aquí. Deberá pensar que aún me quedan muchas cosas por hacer… y yo no pienso llevarle la contraria», escribió en uno de sus mensajes más personales.
Mientras tanto, las palabras de Irene Rosales han cobrado una especial relevancia porque llegan después de un año especialmente complicado para ambos. La pareja puso fin a su matrimonio el pasado verano, cerrando una historia de once años juntos, nueve de ellos como marido y mujer. Fruto de esa relación nacieron sus dos hijas, que siguen siendo el principal vínculo entre ambos.







