Marta Gómez Montero abandona el plató de ‘Malas Lenguas Noche’ entre lágrimas tras la humillación de Jesús Cintora

La periodista abandonó el programa de La 2 entre lágrimas tras acusar al presentador de humillación. Cintora y el presidente de RTVE se disculparon en público, pero el vídeo ya es viral.

Lo que vivió este sábado en el plató de ‘Malas Lenguas Noche’ fue de esos momentos que la tele guarda en la hemeroteca con letras doradas. Marta Gómez Montero, colaboradora habitual de La 2, se levantó de la mesa en directo, rompió a llorar y soltó la frase que ya corre como la pólvora por los grupos de WhatsApp del gremio: «Prefiero comer mierda».

La escena la pilló del todo desprevenida al presentador, Jesús Cintora, que aún estaba procesando qué había pasado mientras ella recogía sus papeles y se arrancaba el micrófono. La tensión llevaba tiempo cociéndose en el programa y el sábado reventó la olla a presión. Gómez Montero llevaba semanas sintiéndose menospreciada, y lo que parecía un debate más sobre las bajas laborales acabó convertido en un terremoto de 30 segundos que dejó a la audiencia pegada a la pantalla.

A las once y media de la noche, Cintora le dio el turno para hablar sobre Alberto Núñez Feijóo y ella, con la voz quebrada, respondió que no iba a contestar porque no pensaba dejarse humillar otra vez. «He aguantado mucho tiempo porque tengo que pagar las facturas. He aguantado por mis hijos, pero ya no aguanto más». Y entonces, la referencia a García Márquez: «Íbamos a comer mierda, dice el protagonista. Pues yo, Cintora, prefiero comer mierda». Acto seguido, planta de la mesa y puerta.

El presentador se quedó de piedra. Su reacción, entre el desconcierto y la prudencia, no ayudó a calmar al personal: «Ha decidido irse Marta Gómez Montero. Ella sabrá. Ella sabrá». Dos frases que, en redes, han terminado de incendiar el debate sobre los modos en la televisión pública.

El detonante que venía de atrás

Quienes siguen ‘Malas Lenguas Noche’ recordaron enseguida el encontronazo del pasado 23 de junio. Aquella noche, cuando se hablaba de la condena a Víctor de Aldama, Cintora frenó en seco a Gómez Montero mientras esta analizaba la corrupción. «No, no, no. ¡Aldama no! ¡No, cuidado! Esto es ‘Malas Lenguas’, ¡bulos no!», le espetó. Esa tarascada pública dejó secuelas que el sábado se convirtieron en abandono definitivo del plató.

El clip de aquel rifirrafe volvió a circular en cuestión de minutos, y muchos espectadores ataron cabos: lo de este sábado no era un arrebato puntual, sino la gota que colmó el vaso de una relación profesional tensa desde hacía tiempo. La colaboradora se sintió ninguneada delante de las cámaras y, tras tres semanas de silencio, decidió que el directo del 11 de julio era el momento de decir basta.

Una humillación en directo rara vez es un hecho aislado; casi siempre es el último capítulo de una historia que llevaba meses escribiéndose en los pasillos.

Disculpas que llegan después de la tormenta

En cuanto el programa terminó, las redes sociales empezaron a hervir. Jesús Cintora publicó un mensaje en X en el que aseguraba que «en Malas Lenguas hay y habrá sitio siempre para todas las opiniones» y que Gómez Montero era una buena periodista y compañera. Ofreció disculpas por el mal rato, tanto en privado como en público. Minutos después, el presidente de RTVE, José Pablo López, fue un paso más allá: «Querida Marta Gómez Montero, no bastan las disculpas en privado; por eso quiero hacerlo también en público, abrazarte y ponerme a tu entera disposición para lo que necesites».

Las disculpas, aunque bienintencionadas, han llegado con el plató ya frío y la colaboradora fuera de juego. La imagen de una periodista abandonando su puesto entre lágrimas es el peor spot posible para una televisión pública que presume de pluralidad. Porque, más allá del rifirrafe entre dos profesionales, lo que queda es la sensación de que algo no funcionó en la redacción.

¿Se puede hacer televisión de trinchera sin pasar la línea?

‘Malas Lenguas Noche’ siempre ha vivido del debate encendido y de la confrontación de ideas. El formato invita a la discusión dura y Cintora es un presentador que no rehúye el choque. Pero una cosa es apretar las tuercas dialécticas y otra muy distinta es que un colaborador sienta que su dignidad profesional queda en entredicho. La línea entre la discusión acalorada y la humillación es fina, y el sábado se cruzó.

El caso recuerda a otros momentos de la historia reciente de la tele en los que un colaborador dijo «hasta aquí». Hace apenas dos años, en ‘Espejo Público’, la propia Marta Gómez Montero ya protagonizó un careo tenso con otra contertulia que acabó en un intento de abandono, aunque entonces el programa logró reconducir la situación. Ahora, en cambio, la ruptura ha sido total y con las cámaras de testigo.

Mientras el presidente de RTVE le ofrece volver cuando quiera, la periodista no se ha pronunciado más allá de lo que dijo en directo. La pelota está en su tejado, pero también en el del programa: si quiere recuperar la confianza del público, tendrá que demostrar que lo del sábado fue un accidente y no un patrón. De momento, el video del plantón acumula reproducciones y los grupos de WhatsApp de los periodistas echan humo.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 8/10. Lo justo para un abandono en directo con lágrimas y cita a García Márquez de por medio.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la audiencia, que tiene nuevo vídeo para el recopilatorio del año. Pierde RTVE, que suma otro incendio reputacional a su colección.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Apostamos a que Marta Gómez Montero hablará en algún pódcast o programa amigo antes de que acabe el mes. RTVE callará o moverá ficha con un cambio de formato.