Iker Casillas ha encontrado desde hace años un lugar al que regresar siempre que necesita alejarse del ruido mediático y recuperar la calma. Lejos de los grandes focos y del ritmo frenético de las ciudades, el exguardameta de la selección española mantiene un vínculo muy especial con Navalacruz, un pequeño municipio de la provincia de Ávila que apenas supera los 200 habitantes y que representa mucho más que un destino de descanso. Para él es el pueblo de sus raíces, el escenario de numerosos recuerdos de infancia y el lugar donde asegura sentirse verdaderamente en casa.
El refugio de Iker Casillas en Ávila

A pesar de que su carrera deportiva le llevó a recorrer algunos de los estadios más importantes del mundo, Navalacruz sigue ocupando un espacio privilegiado en su vida. El municipio, rodeado de naturaleza y de un paisaje característico de la sierra abulense, se ha convertido en su auténtico refugio familiar, un rincón donde desconecta de las obligaciones profesionales y disfruta de una vida mucho más sencilla.
La relación de Iker Casillas con este pueblo va mucho más allá de unas vacaciones esporádicas. Sus orígenes familiares están estrechamente ligados a la localidad y, siempre que tiene ocasión, presume de este enclave en sus redes sociales, compartiendo imágenes de sus calles, de sus vecinos y de los momentos que pasa allí con familiares y amigos.
Mientras continúa desarrollando una intensa actividad profesional, el exfutbolista encuentra en este pequeño municipio el equilibrio que busca. A sus 45 años, Casillas atraviesa una etapa marcada por la estabilidad personal y por una importante diversificación de su carrera, muy distinta a la que protagonizó durante sus años bajo los palos.
Lejos de limitarse a disfrutar de su retirada deportiva, Iker Casillas ha construido una agenda repleta de nuevos proyectos relacionados con el deporte, la formación y la innovación. Entre ellos destaca IK Sports Group, una agencia creada para gestionar proyectos internacionales vinculados a la representación deportiva y al marketing, un ámbito en el que pretende seguir aportando su experiencia tras una de las trayectorias más exitosas del fútbol español.
A esta iniciativa se suma ‘Bajo los palos’, el podcast en el que ejerce como entrevistador y conversa con diferentes figuras del deporte para analizar la actualidad y compartir experiencias personales. El formato le ha permitido mostrarse en una faceta diferente, más cercana y reflexiva, alejada de la presión competitiva que marcó gran parte de su vida.
La formación de jóvenes deportistas también ocupa un lugar importante entre sus prioridades. A través de la Casillas Academy, el exportero impulsa un proyecto dirigido especialmente a la preparación de porteros y entrenadores que desean perfeccionar sus conocimientos técnicos. Paralelamente, participa en Sportboost, una aceleradora especializada en impulsar empresas emergentes relacionadas con la tecnología aplicada al deporte y al rendimiento deportivo.
Su actividad profesional se completa con el trabajo desarrollado desde la Fundación Iker Casillas, mediante la que colabora en diferentes iniciativas solidarias y sociales. Además, continúa siendo imagen de diversas marcas comerciales y participa habitualmente como conferenciante en encuentros relacionados con el liderazgo, el deporte y la gestión empresarial.
Sin embargo, cuando necesita descansar de todas esas responsabilidades, el destino suele ser siempre el mismo: Navalacruz.
Este pequeño municipio se encuentra situado en una zona privilegiada de la provincia de Ávila, muy próximo a la Sierra de la Paramera, al valle del río Alberche y dentro del entorno natural de la Sierra de Gredos. Su reducido tamaño contrasta con la enorme riqueza paisajística que ofrece, convirtiéndose en un lugar especialmente apreciado por quienes buscan tranquilidad y contacto directo con la naturaleza.
La historia de Navalacruz se remonta a la Edad Media. Sus primeros asentamientos surgieron durante el proceso de repoblación cristiana de la península, en torno a la segunda mitad del siglo XII. Posteriormente, el municipio quedó integrado dentro del antiguo concejo de Burgohondo, desarrollando una economía basada principalmente en la ganadería, actividad que marcó durante siglos la vida cotidiana de sus habitantes.
Ese pasado histórico sigue muy presente en la imagen del pueblo. Las tradicionales casas de piedra, perfectamente integradas en el paisaje, conservan la esencia de la arquitectura popular castellana y convierten cada paseo por sus calles en un recorrido por la historia de la comarca.
La ausencia de grandes aglomeraciones, el silencio y la cercanía entre los vecinos son algunos de los aspectos que más valora Iker Casillas cuando regresa al municipio. Allí puede disfrutar de una rutina completamente distinta a la que le acompaña durante el resto del año, recuperando la sencillez de un entorno que apenas ha cambiado con el paso del tiempo.
Así es Navalacruz

Uno de los grandes atractivos de Navalacruz es también su gastronomía, muy ligada a la cocina tradicional de la provincia de Ávila. En este sentido, existe un establecimiento especialmente significativo para el exportero: el Bar-Restaurante Casillas, un negocio familiar gestionado por su primo, Diego Casillas.
El restaurante se ha convertido en uno de los puntos de encuentro habituales tanto para vecinos como para visitantes que desean probar la cocina típica de la zona tras recorrer el municipio o realizar alguna de las numerosas rutas naturales que ofrece el entorno. Para Iker Casillas, además, supone una forma de seguir apoyando a su familia y de mantener vivo el vínculo con sus raíces.
Pero la gastronomía de la provincia ofrece otro nombre que el exguardameta menciona con frecuencia. Muy cerca, en la ciudad de Ávila, se encuentra Barro, el restaurante del chef Carlos Casillas.
Aunque ambos no mantienen ningún parentesco, el apellido compartido ha dado pie a numerosas bromas y muestras de complicidad en redes sociales. Casillas ha mostrado públicamente su admiración por el trabajo del joven cocinero, cuyo restaurante se ha convertido en el primer y único establecimiento de toda la provincia de Ávila distinguido con una estrella Michelin.
Las publicaciones compartidas por el exportero muestran visitas al restaurante, encuentros con el chef e incluso mensajes de felicitación por los éxitos conseguidos por el proyecto gastronómico.
Más allá de la cocina, Navalacruz ofrece numerosas posibilidades para los amantes del turismo rural y de naturaleza. Los alrededores del municipio cuentan con senderos que recorren el cauce del río Alberche, rutas de media montaña y caminos panorámicos que atraviesan diferentes localidades de la Sierra de la Paramera, permitiendo descubrir una gran variedad de paisajes, fauna y flora autóctona.
Estos recorridos son precisamente algunos de los planes favoritos de quienes visitan el pueblo, ya que permiten disfrutar de un entorno prácticamente intacto y muy alejado del turismo masificado.
Las propias redes sociales de Iker Casillas reflejan esa conexión con el municipio. No es extraño verlo compartiendo fotografías paseando por sus calles, cocinando una paella al aire libre, disfrutando de reuniones familiares o mostrando algunos de los rincones que marcaron su infancia.
Uno de esos lugares es el antiguo pilón del pueblo, un espacio muy conocido entre los vecinos donde el exfutbolista ha recordado en varias ocasiones que jugaba cuando era niño. Son pequeños detalles que explican el enorme valor sentimental que Navalacruz sigue teniendo para él.
Ese cariño es completamente correspondido por los habitantes del municipio. Los vecinos siempre han mostrado un enorme afecto hacia Iker Casillas, al que consideran uno más pese a haberse convertido en una figura reconocida internacionalmente gracias a sus éxitos deportivos.
Como reconocimiento a esa estrecha relación, el Ayuntamiento de Navalacruz lo nombró hijo predilecto de la localidad, una distinción especialmente emotiva para el exportero. Casillas ha manifestado en distintas ocasiones el orgullo que siente por este reconocimiento y por poder seguir regresando al pueblo donde conserva algunos de los recuerdos más felices de su infancia.
Para quien levantó un Mundial, dos Eurocopas y múltiples títulos con el Real Madrid, resulta llamativo que el lugar donde realmente encuentra la paz sea un pequeño pueblo de poco más de doscientos habitantes. Navalacruz representa para Iker Casillas mucho más que una escapada rural: es el lugar donde están sus raíces, donde permanece su familia y donde, según ha confesado en más de una ocasión, siempre ha sido y seguirá siendo feliz.







