La televisión ha perdido a uno de sus arquitectos más discretos y decisivos. James Burrows, el hombre que dirigió algunos de los episodios más recordados de ‘Friends’, ‘Cheers’ y ‘Will & Grace’, falleció el 19 de junio a los 85 años. Su familia confirmó a la revista People que murió en paz, rodeado de los suyos, y el comunicado que difundieron dibuja el retrato de un director que fue mucho más que un nombre en los créditos.
“Durante más de cinco décadas, Burrows fue uno de los directores más influyentes y queridos de la historia de la televisión”, expresó su familia. Detrás de las cifras —once premios Emmy, la cocreación de ‘Cheers’ junto a Glen y Les Charles, los 28 galardones que acumuló la serie— había un hombre que, según sus allegados, “recordaba el nombre de cada persona que conocía y hacía que todos se sintieran vistos”.
Burrows, hijo del dramaturgo Abe Burrows —autor de los libretos de ‘Guys and Dolls’—, inició su carrera en los años setenta con series como ‘The Mary Tyler Moore Show’ y ‘Laverne & Shirley’. Su biografía en la Wikipedia recoge una trayectoria que incluye más de un millar de episodios dirigidos. Fue su trabajo en ‘Taxi’, por el que ganó dos de sus once Emmy, el que lo unió a los hermanos Charles para crear el fenómeno que mantuvo a millones de espectadores pegados a la barra del bar de Boston durante once temporadas.
El creador de la química cómica
La magia de ‘Cheers’ no residía únicamente en los diálogos afilados o en el carisma de Ted Danson. Burrows entendía la esencia de de la comedia como pocos: aquello que su propia familia definió como “humanidad, conexión y verdad”. Cada entrada de Norm, cada mirada cómplice entre Sam y Diane, llevaba la firma invisible de un director que coreografiaba los silencios con la misma destreza que los chistes.
Cuando en 1994 la NBC estrenó ‘Friends’, pocos imaginaban que aquella serie sobre seis veinteañeros en Manhattan se convertiría en un fenómeno global. Burrows dirigió el piloto y una docena de capítulos clave, incluido aquel en el que Ross y Rachel se besan por primera vez bajo la lluvia. Más tarde, con ‘Will & Grace’, repitió la fórmula: fue el responsable de todos los episodios de sus once temporadas originales, consolidando una relación de confianza absoluta con Debra Messing, Eric McCormack, Sean Hayes y Megan Mullally.
Los homenajes de las estrellas y el adiós a un mentor
En las horas posteriores a conocerse la noticia, las redes sociales se llenaron de mensajes de quienes compartieron plató con él. Jennifer Aniston recordó su “energía contagiosa” y Courteney Cox compartió una imagen del rodaje del piloto de ‘Friends’ con un escueto “gracias por todo, Jim”. Por su parte, Debra Messing escribió: “No habría existido Grace Adler sin él”.
La última serie que llevó su sello fue ‘Mid-Century Modern’, estrenada en Hulu en 2025. Aquel proyecto, una comedia coral sobre un grupo de amigos mayores que deciden envejecer juntos, sirvió de epílogo a una carrera que atravesó cinco décadas y redefinió la forma de entender la sitcom en Estados Unidos.
La comedia, en sus manos, era un acto de precisión y de ternura. Pocos directores entendieron tan bien que la risa nace del reconocimiento de uno mismo en la imperfección ajena.
Una carrera de cinco décadas que redefinió la comedia televisiva
No es casual que los once premios Emmy que Burrows acumuló a lo largo de su vida lo sitúen entre los directores más laureados de la televisión. Su nombre aparece en los créditos de más de mil episodios, una cifra que solo alcanzan quienes han convertido el plató en su segunda casa. Sin embargo, su legado, se mantiene vivo en cada spin-off, en cada reposición y en cada suscriptor que descubre ‘Cheers’ o ‘Friends’ por primera vez en una plataforma de streaming.
En un momento en que la industria vuelve la mirada hacia los formatos que funcionaron en los noventa —el reboot de ‘Will & Grace’, el eterno rumor del reencuentro de los seis amigos del Central Perk—, la figura de Burrows adquiere una dimensión casi mitológica. Él fue el artesano que supo tejer las tramas que todavía hoy nos arrancan una carcajada e incluso alguna lágrima.
Quizá el mejor homenaje que se le puede rendir sea, precisamente, volver a ver cualquiera de los capítulos que dirigió. Porque, como dijo su familia en el comunicado, “su recuerdo será una bendición”. Y lo seguirá siendo cada vez que Norm entre en Cheers y todo el bar grite su nombre.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: El adiós a Burrows consolida su figura como uno de los directores más influyentes de la edad dorada de la sitcom.
- 💎 El detalle de lujo: Con once premios Emmy y la cocreación de ‘Cheers’, su carrera suma más de un millar de episodios dirigidos y un legado que se mantiene en plataformas de streaming.
- 🗣️ El entorno cuenta: Los mensajes de compañeros de reparto y equipos de producción no solo lloran al director, sino al mentor que recordaba cada nombre.







