En menos de 48 horas, ‘Los colores del mal: negro’ ha hecho algo que pocos esperaban: arrebatar el trono de Netflix España a ‘La desconocida’, la película de Candela Peña que parecía imbatible. La secuela del thriller polaco que ya triunfó en 2024 se ha colado directa al número uno con una receta tensísima y una fotografía que te mantiene pegado a la pantalla.
El thriller polaco que ha desbancado a la mismísima Candela Peña
El miércoles 10 de junio llegó a la plataforma sin demasiado ruido y, en apenas 24 horas, ya era la segunda película más vista. Dos días después, se encaramaba a lo más alto. La crítica no se ha hecho de rogar: la están calificando como uno de los mejores estrenos de Netflix en lo que va de 2026.
Dirigida por Adrian Panek y basada en la trilogía de novelas de Malgorzata Oliwia Sobczak, la cinta traslada al fiscal Leopold Bilski (Jakub Gierszał) a un pueblo perdido de la región polaca de Casubia. Allí, la desaparición de un niño destapa un sistema de abusos y silencio que lleva años pudriéndose bajo la aparente calma.
El guion maneja con habilidad los saltos temporales –a veces confusos, todo sea dicho– y te obliga a no apartar la mirada. El aislamiento geográfico y emocional de los personajes se traduce en planos cargados de tensión que recuerdan a lo mejor del noir nórdico.
¿Por qué ‘Los colores del mal: negro’ engancha en 48 horas?
La respuesta es simple: no necesita que hayas visto la primera entrega, aunque ayuda a entender las cicatrices del protagonista. Bilski es un forastero que choca con una comunidad cerrada, donde todo el mundo sabe lo que pasa pero prefiere mirar hacia otro lado. Cuando la tragedia golpea de cerca a su coprotagonista, Julia Sarman (Marianna Zydek), la investigación se convierte en una lucha contra el reloj y contra la omertà local.
La secuela convierte el aislamiento de la Polonia rural en un personaje más de la trama.
El resultado es un thriller que no inventa nada –la tradición de crímenes en pueblos recónditos ya la hemos visto mil veces– pero que ejecuta cada giro con oficio y una ambientación que te deja con el alma en un puño. Según la crítica este thriller es, sencillamente, hipnótico.
Análisis: Netflix y el arte de hacer franquicia sin avisar
Que la plataforma vuelva a confiar en Bilski después de ‘Los colores del mal: rojo’ no es casualidad. La primera película fue un éxito inesperado que pedía secuela a gritos, y esta segunda entrega amplía el universo de forma orgánica, atacando ya no el feminicidio sino los delitos contra la infancia. Netflix está construyendo una caja de resonancia perfecta: thriller independiente con vocación de saga que, además, engancha a suscriptores en toda Europa.
Hay material para una tercera parte –la trilogía literaria ya está escrita– y el desenlace de ‘Negro’ deja la puerta abierta de par en par. Mientras, la competencia en el top español se ha reconfigurado: Candela Peña sigue siendo un valor seguro, pero por primera vez en semanas ha tenido que ceder el testigo. Y todo apunta a que este relevo no va a ser flor de un día.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 4/10. Aquí no hay salseo personal: esto es puro negocio y buena factura cinematográfica.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Netflix, gana el thriller polaco y gana el espectador que busca tensión de calidad. Pierde (de momento) Candela Peña, pero su película sigue firmísima en el top.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Seguro que la tercera película ya está en los planes. Y para entonces, el ‘hype’ será aún mayor.







