Kim Kardashian ha alargado su estancia en Mónaco tras el Gran Premio y lo ha hecho con un total look de cuero que ha vuelto a situarla en el centro de todas las miradas. Mientras su novio, el piloto Lewis Hamilton, viajaba a Barcelona para el próximo Gran Premio, ella y su hermana Khloé han convertido el principado en su particular refugio de lujo.
La empresaria de 45 años ha sido fotografiada a bordo de un yate en el el puerto de Montecarlo, recién entrada la noche, luciendo una chaqueta con cremallera y pantalones ajustados de cuero negro que subrayan su icónica silueta. El estilismo, de aires rockeros y corte impecable, confirma que su takeover en la Riviera no ha terminado.
Junto a ella, Khloé Kardashian completaba la postal veraniega. Ambas viajaron al pequeño país europeo para apoyar a Hamilton en el GP de Mónaco, donde el británico terminó segundo tras Kimi Antonelli; una cita que, más allá de la pista, ha servido para que la pareja exhiba sin reservas su complicidad.
El look de cuero que sella su ‘takeover’ en Montecarlo
No es la primera vez que Kim elige prendas ceñidas para sus apariciones monegascas. Durante la cita automovilística, ya sorprendió con un vestido de color crema y tacones de vértigo, mientras Khloé optó por un slip dress de encaje. Ahora, el cuero se convierte en el nuevo capítulo de un armario que mezcla sensualidad y control absoluto de la narrativa visual.
La escena —una Kardashian embarcando en un yate tras el crepúsculo— pertenece ya al imaginario aspiracional que la familia maneja con precisión. Mónaco, con su circuito urbano y sus pantalanes repletos de banderas, proporciona el decorado perfecto.
Palabras del piloto y un romance que ya no se esconde
Lewis Hamilton rompió su silencio mediático tras la carrera. Después de dedicarle un beso desde el podio, declaró: “Es increíble que haya venido este fin de semana a apoyarme. Tengo buena gente a mi alrededor y ella lo hace todos los días por mí”. No hubo ambigüedad.
El piloto de Ferrari, vinculado sentimentalmente a la fundadora de SKIMS desde principios de 2026, no ocultó su felicidad pese a no haber ganado todavía un Gran Premio con la escudería italiana. “Me siento inspirado para subir de nivel”, añadió. Una fuente cercana ha señalado a la revista Us Weekly que “los más cercanos creen que esto puede ser definitivo”, subrayando que la relación empezó como una amistad sólida.
La estética de cuero en pleno junio monegasco no es una elección casual: es la declaración de una mujer que controla todos los ángulos de su narrativa mediática.
La fórmula del poder: celebrities, Fórmula 1 y el lujo de la Riviera
La presencia de Kim en el paddock no es un hecho aislado. El Gran Premio de Mónaco es, desde hace décadas, mucho más que una carrera: es la pasarela social donde las grandes fortunas, las casas de moda y los pilotos estrella confluyen. La imagen de una A-lister como Kim Kardashian a pocos metros de los boxes refuerza la simbiosis entre el alto rendimiento deportivo y el lujo más mediático.
No es la primera vez que una celebrity se convierte en talismán en el circuito; desde Nicole Scherzinger —antigua pareja de Hamilton— hasta los rumores que rodearon a Shakira, la Fórmula 1 ha sabido alimentar la crónica social y viceversa. Pero Kim aporta una dimensión adicional: es la dueña de un imperio de moda y ropa interior, SKIMS, valorado en miles de millones, capaz de convertir cualquier aparición en una campaña global. Su estancia prolongada en Mónaco, lejos de ser un mero capricho vacacional, consolida una estrategia de branding personal donde cada gesto —del látex al cuero— genera titulares.
Mientras Hamilton se prepara en Barcelona para intentar su primera victoria vestido de rojo Ferrari, Kim seguirá escribiendo el guion desde el yate. La próxima cita, en Montmeló, volverá a poner a prueba si el tándem negocio-pasión resiste la presión del cronómetro.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: La empresaria convierte una escapada en una campaña de posicionamiento que la reafirma como reina del lujo mediático.
- 💎 El detalle de lujo: Un total look de cuero negro, un yate en Montecarlo y la complicidad de una hermana: milímetro perfecto.
- 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes del círculo de la pareja hablan ya de ‘endgame’, un nivel de compromiso que la pareja asume con naturalidad y sin prisas.







