Emily Ratajkowski ha desatado un aluvión de críticas en Instagram tras publicar una serie de imágenes en las que posa en topless, con un muñeco en el pecho simulando la lactancia, y una copa de martini en la mano.
La sesión que ha indignado a las redes: muñeco, martini y un hombre en calzoncillos
La publicación, realizada el viernes 12 de junio, forma parte de una sesión fotográfica para promocionar su nuevo ensayo en The Cut, la revista de estilo del New York Magazine. En las instantáneas, la modelo de 35 años aparece con una chaqueta de cuero abierta que apenas cubre el torso, un muñeco en el pecho y una copa de martini que bebe mientras mira a cámara. En otra imagen, un hombre en ropa interior observa desde el alféizar de una ventana, un guiño al estilo de vida que describe en el texto.
Las reacciones no se han hecho esperar. Las redes se llenaron de comentarios indignados muchos usuarios tildaron las imágenes de «perturbadoras» e «incómodas». «¿Desde cuándo se amamanta y se bebe alcohol? Esto no parece arte», escribió un seguidor. Otro añadió: «Esta foto es genuinamente perturbadora. La desesperación por atención ha llegado a un punto en el que la gente ha perdido completamente el sentido del gusto».
La polémica no se limita a la estética. Muchos seguidores han criticado lo que consideran una sexualización de la lactancia y el uso de un muñeco como atrezzo. «Utilizar un ‘bebé’ como accesorio no tiene nada de cool ni de moderno», rezaba otro mensaje.
Emily ha defendido la sesión como arte, pero el público no ha comprado el mensaje: la frontera entre la provocación inteligente y el shock gratuito se ha vuelto demasiado fina.
El polémico ensayo que lo desencadenó: de ‘Madonna’ a ‘puta’ en la era postdivorcio
Las imágenes son la punta de lanza del ensayo que Emily publica en The Cut, en el que confiesa que tras su divorcio en 2022 del productor Sebastian Bear-McClard, inició una etapa que describe como «citas compulsivas». «Decidí follarme un nuevo tipo de mujer», escribe con crudeza, una declaración que ha levantado ampollas.
En el texto, Ratajkowski relata cómo pasó de sentirse «la chica especial» a abrazar un personaje de «villana» sexual, inspirada en Catwoman y Poison Ivy, «que bebía gin martinis. Muchos, muchos gin martinis». La actriz confiesa que odiaba «la mirada condescendiente» con la que la gente la veía tras la separación y decidió forjar una imagen de femme fatale que no inspirara lástima.
La propia Emily reconoce que su vida amorosa postdivorcio fue un torbellino: besos con Harry Styles en Tokio, un fugaz acercamiento a Tom Brady y un romance con el actor francés Stéphane Bak. Todo ello, en un intento de de redefinir su imagen y escapar de la etiqueta de mujer abandonada.
El juego con el límite: arte, provocación y la era del ‘shockvertising’ personal
La polémica reedita un debate que resucita cada pocos años en Hollywood. En 1992, Madonna escandalizó al mundo con su libro Sex y, más recientemente, Kim Kardashian convirtió en oro cada desnudo estratégico. Ratajkowski bebe de esa tradición, pero el contexto es distinto: la cultura de la cancelación y la hipersensibilidad hacia cualquier insinuación que roce la maternidad o la lactancia han amplificado la ofensa.
El ensayo de Emily es, sin duda, valiente en su desnudez emocional. Sin embargo, la campaña visual que lo acompaña parece haber superado el umbral de lo soportable para buena parte de su audiencia. La modelo, que siempre ha sabido monetizar su imagen, arriesga aquí el capital simbólico que con tanto esfuerzo ha construido. ¿Es arte o es una maniobra de shockvertising para vender un relato? La respuesta, probablemente, está en la intención, y esa solo la conoce ella.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: La polémica afianza a Ratajkowski como una figura que no teme el escrutinio, pero alimenta la narrativa de que el exhibicionismo extremo erosiona su perfil de modelo y actriz.
- 💎 El detalle de lujo: La copa de martini, el muñeco y la chaqueta de cuero abierta componen una puesta en escena diseñada para ‘The Cut’, la revista de estilo del New York Magazine.
- 🗣️ El entorno cuenta: Cercanos a la modelo aseguran que está ‘orgullosa’ del ensayo y que las críticas no le afectan; su prioridad sigue siendo la custodia de su hijo Sylvester.







