Un productor de ‘Girl Meets World’ ha revelado que Sabrina Carpenter y Rowan Blanchard lloraron en su primera lectura de guion por la durísima reprimenda del creador Michael Jacobs.
La confesión del productor Frank Pace en el documental ‘Doc Meets World’ —presentado en el Tribeca Festival el pasado 6 de junio— ha agitado el recuerdo de una serie de Disney que, entre 2014 y 2017, lanzó al estrellato a las dos actrices. Pero aquel sueño adolescente albergaba, según Pace, un lado oscuro.
La primera lectura que marcó el inicio de la serie
Según Frank Pace, Jacobs les soltó una bronca monumental en aquella primera lectura porque, a su juicio, no estaban a la altura del legado de ‘Boy Meets World’. “Michael era horrible. Se despachó a gusto con todo el reparto joven”, declaró a Danielle Fishel en el documental, según recoge Variety. “Rowan lloraba y Sabrina lloraba”.
Pace matizó que trabajar con Jacobs era tan estimulante como agotador. “Era divertido porque suponía un desafío; era una pesadilla por la misma razón”, dijo. El productor describió a un creador obsesionado con preservar el legado de la serie original y dispuesto a traspasar los límites.
El documental ‘Doc Meets World’ expone el lado oscuro del creador
La cinta, presentada en el Tribeca Festival el pasado 6 de junio, acompaña el nacimiento del podcast homónimo en 2022 y reúne a antiguos miembros del reparto para revisar su paso por la franquicia. Rider Strong, protagonista de ambas series, confesó sentimientos encontrados: “Le debo mucho a Michael y siempre lo valoraré, pero necesité cortarle de mi vida y hacerle saber que no apruebo su comportamiento”.
La franquicia que definió la nostalgia de una generación se cimentó, según estas confesiones, sobre un clima de trabajo que la industria prefiere maquillar.
Danielle Fishel, coprotagonista, recordó que sus intentos de hacer aportaciones al guion eran mal recibidos: “Empecé a plantar cara, a ser muy vocal. Eso no sentó nada bien”. Las tensiones, según la actriz, fueron una constante en el plató.
La ausencia más sonada en la premiere fue la de Ben Savage, el protagonista de la serie original, con quien el grupo mantiene una relación distante. “Siempre hay esperanza”, comentó Will Friedle, “pero cada uno debe tomar su propio camino”.
El precedente de los showrunners tóxicos en la televisión juvenil
El testimonio de Pace resucita una conversación incómoda: el coste humano de las factorías de talento juvenil. Durante años, la industria televisiva ha tolerado métodos de dirección agresivos en series destinadas a un público familiar, amparándose en la búsqueda de la excelencia. El movimiento #MeToo ya señaló en 2017 los abusos en sets de Nickelodeon, y la revelación del documental ‘Quiet on Set’ evidenció cómo ciertos patrones se repetían en Disney Channel.
No es la primera vez que una estrella forjada en aquellos platos alza la voz. Sin embargo, la crudeza de las palabras de Pace —un productor que trabajó codo con codo con Jacobs— añade una capa de verosimilitud que ningún comunicado oficial podrá borrar. La industria se enfrenta a una disyuntiva: seguir mirando hacia otro lado o asumir que el talento no debería florecer entre lágrimas.
Mientras Sabrina Carpenter llena estadios con su gira ‘Short n’ Sweet’ y Rowan Blanchard se consolida en el cine independiente, el legado comercial de ‘Boy Meets World’ generó una franquicia valorada en cientos de millones para Disney Channel y su spin-off lanzó a las protagonistas a la fama global. El eco de aquel primer ensayo resuena como un recordatorio de que los comienzos más brillantes a veces esconden paisajes heridos.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: La revelación matiza el origen brillante de las carreras de Carpenter y Blanchard y apunta a prácticas laborales que la industria ha normalizado durante años.
- 💎 El detalle de lujo: El legado comercial de ‘Boy Meets World’ generó una franquicia valorada en cientos de millones de euros para Disney Channel, y su spin-off lanzó a las protagonistas a la fama global.
- 🗣️ El entorno cuenta: Las declaraciones de Pace, Strong y Fishel dibujan un relato coral de desgaste emocional que, a pesar del éxito de audiencia, deja cicatrices.







