María Pombo ha convertido un bautizo en su particular desfile de intenciones. La influencer ha celebrado este fin de semana la ceremonia de su tercera hija, Mariana, y, fiel a su estilo, ha dejado un detalle que nadie veía venir: dos madrinas en lugar del tradicional padrino y madrina. Y no, no es un despiste. Es puro Pombo.
Una ceremonia íntima y llena de emoción (con la prensa en la puerta)
Este pasado sábado 7 de junio, la familia se reunió en la iglesia de San Pablo de la Cruz, en el barrio madrileño de La Piovera. Con sus tres hijos —Martín, Vega y la pequeña Mariana— María y Pablo Castellano llegaron radiantes, aunque la emoción pudo más. «He llorado porque a mí esto siempre me emociona», declaró la creadora de contenidos a los medios congregados a las puertas del templo.
María, con los ojos vidriosos, soltó la frase que ya es titular: «He llorado porque a mí esto siempre me emociona». Pablo, sin embargo, prefirió sacar pecho de hijo mayor: «Martín hace de hermano mayor. La función la hace fenomenal. Las cuida muchísimo y se llevan muy bien, la verdad que sí». Una imagen de familia numerosa feliz que, como era de esperar, ya corre por las redes sociales de la pareja.
Para entender el golpe de efecto, hay que repasar el árbol de padrinos de la familia. Para Martín, el primogénito, eligieron a Lucía Pombo (hermana mayor) y Jacobo Castellano (hermano de Pablo). Para Vega, Marta Pombo y José Castellano. Pero para Mariana, la teoría se fue al garete: dos madrinas.
El giro inesperado: dos madrinas y un protocolo roto
María anunció sin aspavientos: «Blanca, que es mi cuñada (pareja de José), y Gabi, que es mi hermana. Esta vez son dos chicas». Y aquí saltaron las alarmas: la Iglesia católica no permite dos padrinos del mismo sexo en un bautizo. El Código de Derecho Canónico es claro: un padrino, una madrina, o uno solo. Dos del mismo género no están en el guion.
Dos madrinas para una niña, un protocolo hecho trizas y una familia que disfruta sin pedir perdón. El universo Pombo, en estado puro.
Eso sí, como siempre, la solución fue salomónica. Oficialmente, solo Gabi figurará en los libros. Pero en la práctica, Mariana tendrá dos hadas madrinas, y María ha vuelto a bordar una jugada que mezcla afecto familiar con puro marketing de cercanía. No es la primera vez que la influencer retuerce una tradición para hacerla suya.
La anécdota ha corrido como la pólvora en las cuentas de cotilleo. El hashtag #BautizoMariana ya suma millones de visualizaciones en TikTok, y la propia María compartió un carrusel de fotos en su cuenta oficial de Instagram con la iglesia de fondo y un mensaje escueto: «Nuestra pequeña ya es más pequeña». La ausencia de texto explícito sobre las madrinas no ha hecho más que avivar el debate: ¿fue un despiste o un guiño premeditado?
Por qué María Pombo siempre sabe cómo dar que hablar (sin esfuerzo)
Cada sacramento de los hijos de María Pombo viene con sello de autora. Con Martín, fue la elección de los padrinos ‘de manual’. Con Vega, repitió fórmula pero con un punto más mediático. Ahora, con Mariana, ha ido un paso más allá: ha dinamitado la costumbre para celebrar la sororidad. Los otros hermanos, Martín Vega y Mariana completan el trío. No es la única influencer que personaliza rituales, pero ella lo hace con una naturalidad que desarma. Recuerda, por ejemplo, al bautizo ecuménico de Laura Escanes o al evento civil de Teresa Andrés Gonzalvo, donde los códigos saltaron por los aires. Pero aquí hay un plus: la Iglesia está en el centro, y la decisión, aunque no sea canónica, se ha respetado sin polémica oficial.
Quizá por eso María Pombo sigue siendo la reina del engagement sin aspavientos. Mientras otras fuerzan el drama, ella crea momentos que parecen íntimos pero están milimétricamente diseñados para ser compartidos. En este bautizo, ha conseguido que una ceremonia privada copara titulares sin necesidad de una crisis ni de un posado en exclusiva (que seguramente ya esté negociado).
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 4/10. El drama no está en la alfombra sino en los libros parroquiales; pura anécdota elevada a categoría de salseo ligero.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana María, que sale reforzada como referente de modernidad; gana la niña que tendrá dos madrinas; pierde el protocolo eclesiástico, que se hace el sueco.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En 72 horas máximo, la revista ¡Hola! o Semana publicarán el reportaje con todos los detalles del banquete y el vestido de Mariana. Y entonces hablaremos de lo que importa.







