Dos años después de su polémico divorcio, Ashlyn Harris admite que hizo daño a Ali Krieger. La exguardameta de la selección estadounidense, de 40 años y madre de dos hijos, ha roto el silencio en una entrevista con Us Weekly donde detalla la ruptura que conmocionó al fútbol femenino en 2023.
En la conversación, publicada este 4 de junio, la dos veces campeona del mundo reconoce por primera vez su responsabilidad en el dolor causado a su exmujer. La exguardameta admite por primera vez su responsabilidad en el dolor causado y explica el difícil proceso de tomar esa decisión.
La confesión que cerró dos años de silencio
“Tuve que tomar una decisión muy difícil. Sé que la lastimé en ese proceso”, confesó Harris. “La vida es demasiado corta para sentir el peso de una vida que no quieres vivir. Es una mierda, y a veces tienes que tomar decisiones duras, pero al otro lado de esa valentía hay una vida que quizás siempre habías imaginado”.
“Tuve que tomar una decisión muy difícil. Sé que la lastimé en ese proceso”
La guardameta presentó la demanda de divorcio en septiembre de 2023 y apenas un mes después fue vinculada sentimentalmente con la actriz Sophia Bush, amiga desde 2019. Harris insiste en que no guarda rencor: “No me arrepiento de nada de la vida que construí con Ali; simplemente no era para mí”.
La nueva vida junto a Sophia Bush, con quien lleva más de dos años, la ha llevado a un momento de plenitud. “Soy la más feliz que he estado nunca. Me quiero a mí misma. No recuerdo la última vez que me desperté pensando ‘me encanta la persona que veo en el espejo’”, añadió.
La respuesta de Ali Krieger y la prioridad compartida: los hijos
Por su parte, Ali Krieger ya expresó en 2024 su decepción por la exposición pública del conflicto. “Me abruma el apoyo recibido, pero también he tenido que enfrentar una ola de deshonestidad y desinformación sobre mi matrimonio”, escribió en Instagram, dejando claro que su prioridad absoluta es “la protección y el bienestar de mis hijos”.
Ambas comparten la custodia de Sloane (5) y Ocean (3). En 2025, Harris explicó a E! News que se esfuerzan por que los niños vean “lo mejor de dos mundos. Todo lo que hacen, lo hacen por partida doble. Es emocionante para ellos”.
Este tono conciliador es un giro notable tras meses de silencio roto solo por filtraciones. La guardameta insiste en que el foco debe estar en la coparentalidad y en su propia evolución personal, lejos de la imagen de pareja perfecta que proyectaron durante años.
Análisis: Divorcios estelares y el precio del silencio público
Los divorcios de celebridades suelen tener guionistas involuntarios en forma de portavoces y exclusivas. Lo cierto es que, las disculpas tardías rara vez reparan el daño reputacional por completo, pero al menos normalizan la conversación. En el caso de Harris, admitir abiertamente que hizo daño —sin eufemismos— es una decisión inhabitual en un entorno donde prima la narrativa controlada. La comparación con otras rupturas de alto voltaje, como la de Tom Brady y Gisele Bündchen, donde las declaraciones han sido más calculadas, subraya el valor de una confesión directa, por dolorosa que resulte.
El reto para ambas será mantener la cordialidad cuando los calendarios escolares, los torneos infantiles o los eventos del fútbol femenino vuelvan a cruzar sus caminos. De momento, la exguardameta parece haber entendido que el primer paso para sanar una imagen pública empieza por reconocer el daño privado.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: La admisión de Harris cierra dos años de especulaciones y puede reconducir su imagen, aunque el daño ya esté hecho.
- 💎 El detalle de lujo: La confesión en primera persona y la prioridad concedida a la estabilidad emocional de Sloane y Ocean son el verdadero valor.
- 🗣️ El entorno cuenta: Cercanos a la exguardameta apuntan a que Sophia Bush ha sido un pilar en este proceso de reconciliación con el pasado.







