La orden de alejamiento que Sabrina Carpenter ha conseguido contra su presunto acosador

William Applegate, de 31 años, no podrá acercarse a menos de 100 yardas de la cantante, su hermana Sarah ni su pareja George Smith. La vista definitiva está prevista para el 17 de junio.

Sabrina Carpenter ha obtenido una orden de alejamiento temporal contra un hombre que intentó acceder a su vivienda de Hollywood Hills el pasado 23 de mayo. Según los documentos judiciales a los que ha tenido acceso E! News, el individuo, identificado como William Applegate, de 31 años, tiene prohibido acercarse a menos de 100 yardas (aproximadamente 91 metros) de la cantante, de su hermana Sarah Carpenter y de la pareja de esta, George Smith, con quienes la artista comparte residencia.

La inquietante cronología de los incidentes

La intérprete de Espresso presentó una petición de orden civil por acoso en el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles el pasado 29 de mayo. En ella, desgrana un patrón de conductas que llevó a su equipo de seguridad a identificar la primera presencia del vehículo de Applegate en las imágenes de vigilancia de la propiedad el 20 de abril. Según la cantante, el 23 de mayo el ahora acusado atravesó la valla de un vecino para sortear el perímetro de seguridad, avanzó directamente hacia la puerta principal, accionó la manilla con fuerza «tratando de forzar la entrada» y, al no ceder, llamó al timbre insistentemente.

Cuando el personal de seguridad intervino, Applegate afirmó conocer a la artista y sostuvo que ella le esperaba. La Policía de Los Ángeles se personó en el lugar y procedió a su detención. Sin embargo, al día siguiente regresó: permaneció dos horas en su coche aparcado cerca de la casa antes de ser expulsado de nuevo. El 25 de mayo repitió la misma conducta, lo que obligó a una segunda intervención policial.

«Su insistencia delirante en que me conoce y que yo le esperaba es indicativa de una fijación peligrosa, delirante e irracional», escribió Carpenter en su petición, en la que califica el intento de allanamiento como «la violación más perturbadora de mi seguridad personal que he experimentado jamás».

«El conjunto de la conducta de Applegate me ha causado un miedo significativo y continuo por mi seguridad personal y la de todos los que residen en mi hogar», declaró la cantante.

La orden de alejamiento provisional, concedida el 1 de junio, se extiende también al lugar de trabajo de la artista y a su vehículo. Una vista judicial para decidir sobre la solicitud definitiva está fijada para el 17 de junio, fecha en la que la medida temporal expirará.

La artista, que obtuvo un Grammy y una legión de seguidores con su álbum Short n’ Sweet, ha contado con el respaldo directo del LAPD, cuyos agentes declararon en apoyo de su petición. Mientras el entorno de Carpenter evita hacer comentarios públicos, fuentes cercanas subrayan la firmeza con la que la cantante ha decidido proteger su intimidad tras estos episodios.

Stalking en Hollywood: una asignatura que sigue suspendida

El caso de Sabrina Carpenter no es ni mucho menos aislado. A-Listers como Taylor Swift, Drew Barrymore o la propia Sabrina Carpenter han tenido que blindarse ante individuos obsesivos que traspasan los límites de la legalidad. En California, las órdenes de alejamiento por acoso civil permiten a la víctima una protección inmediata, aunque la decisión final queda supeditada a la audiencia judicial. Los abogados penalistas consultados por este medio señalan que, en casos donde se ha acreditado el allanamiento y la reincidencia, es habitual que el tribunal convierta la medida temporal en permanente, sobre todo cuando, como aquí, existe un posicionamiento policial favorable a la víctima.

La industria musical, por su parte, ha intensificado en los últimos años los protocolos de seguridad privada para sus estrellas. El equipo de Carpenter, que ya había detectado la presencia sospechosa del acusado semanas antes del incidente más grave, actuó con diligencia. La pregunta que flota en el ambiente es si habrá que esperar a una tragedia para que la legislación vaya un paso por delante de los hechos. La vista del 17 de junio será la próxima prueba de fuego para la cantante y para cuantos defienden que el derecho a la privacidad no puede ser un lujo.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: La contundencia del escrito judicial refuerza a Carpenter como una artista que no negocia con su intimidad, lo que la acerca a su base de seguidores jóvenes que valoran los gestos de empoderamiento.
  • 💎 El detalle de lujo: La vivienda de 6,5 millones de euros en las colinas de Hollywood, compartida con su hermana y su cuñado, es ahora también el epicentro de un protocolo de seguridad reforzado que incluye vigilancia perimetral con imágenes de abril.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes próximas a la cantante mantienen que Carpenter está «centrada en su música y en que el 17 de junio se cierre el capítulo», aunque en privado se respira indignación por la reiteración del acoso.