El zasca definitivo de Laura Matamoros a Carlo Costanzia: ‘La vida son etapas’

La influencer sentencia su vínculo con su primo en los Elle Style Awards mientras confirma que acudirá a la firma de Mar Flores 'porque es importante apoyar a la familia'. Lo de Alejandra Rubio, otro cantar.

Laura Matamoros no se muerde la lengua. Anoche, en el Casino de Madrid, la hija de Kiko Matamoros dejó una frase que ya es el zasca de la semana: ‘La vida son etapas y son momentos. Si no se tiene relación, tampoco pasa nada’. La destinataria, su primo Carlo Costanzia, sigue siendo un capítulo cerrado para ella. Así, con la misma naturalidad con la que se pide un café.

La frase que lo dice todo (y dónde se oyó)

Fue en los Elle Style Awards, uno de esos eventos donde el brilli-brilli y las sonrisas de postureo mandan. Laura acudió con un look impecable y, una vez más, demostró que no esquiva ninguna pregunta. Al ser abordada sobre su relación con el hijo de Mar Flores, la influencer no se anduvo por las ramas. Con un simple ‘ya está’ puso punto y final a varios meses de dimes y diretes familiares. La sentencia, rotunda, no deja lugar a interpretaciones: ni hay contacto ni se le espera.

El gesto no es baladí. Laura y Carlo, primos por parte de la familia Matamoros, arrastran un distanciamiento que se ha ido cocinando a fuego lento en los últimos tiempos. Aunque nunca ha habido una guerra declarada con bombos y platillos, los silencios y alguna que otra indirecta bastaban para alimentar el runrún. Ahora ella decide apagar el ventilador con un ‘no pasa nada’ que, irónicamente, lo dice todo.

Lo curioso es que, mientras sentencia a su primo, Laura se deshace en halagos hacia su tía. Confirmó a los micrófonos que tiene intención de pasarse por la firma de libros de Mar Flores este fin de semana. ‘Si tengo tiempo desde luego que me pasaré, por supuesto que sí, porque además creo que es algo súper importante en lo que tienes que apoyar a tu familia’, aseguró. Una muestra de apoyo público que, según sus palabras, no necesita escaparate.

Con un simple ‘no pasa nada’, Laura Matamoros cierra una puerta que muchos creían entreabierta. No hay drama, solo indiferencia.

La firma de Mar Flores: ¿gesto de paz o postureo?

La reconciliación con su tía parece ir por otro carril. Laura matizó que el apoyo familiar no tiene por qué ser siempre de cara a la galería. ‘Apoyar a las personas no tienes por qué hacerlo siempre públicamente. Hacerlo públicamente te da un extra en algo que yo, personalmente, es que, tanto si hiciese yo lo contrario, si fuese o no viniese, si haya recibido su apoyo en privado es más que suficiente’, reflexionó. Y añadió, con un punto de ironía: ‘Yo creo que tanto una como otra saben perfectamente que se apoyan ambas’.

La referencia velada a la ausencia de Mar Flores en la firma de libros de Alejandra Rubio —su nuera— aportó otro picotazo. Cuando le preguntaron por el tema, Laura se limitó a un escueto ‘Pues fenomenal’ sobre el apoyo que recibió Rubio. Un zasca en diferido que demuestra que, en esta familia, cada gesto tiene su contra réplica.

El clavo en el ataúd de una relación inexistente

La guerra fría entre primos no es nueva. Carlo, que ha mantenido un perfil más bajo en los platós últimamente, ha visto cómo su prima prefería marcar distancias sin aspavientos. El precedente: a principios de año, los rumores de desencuentros en comidas familiares ya apuntaban a un hielo difícil de romper. Entonces nadie hablaba claro. Hoy, Laura ha decidido ponerle el lazo a la historia con una frase que, siendo sinceros, tiene más carga de profundidad de lo que aparenta.

Lo que parece un simple ‘no hay relación’ es, en el fondo, el certificado de defunción de un vínculo que quizá nunca fue tan estrecho como las fotos de Instagram pretendían vender. Laura Matamoros, que siempre ha jugado a moverse entre la discreción y el desahogo, ha preferido zanjar el tema antes de que lo hicieran otros por ella. Y lo ha hecho en el escenario perfecto: una alfombra roja, con micrófonos, y sin margen para malentendidos.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 5/10. No hay sangre, pero sí un portazo elegantísimo que cierra meses de cuchicheos. Lo justo para una portada sin necesidad de abogados.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Laura, que controla la narrativa y se marca un tanto de madurez. Pierde Carlo, que se queda sin réplica (por ahora) y con el cartel de primo fantasma.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Difícil. Si Carlo no se pica, aquí no hay segunda temporada. Aunque en esta familia, una portada de Lecturas siempre está a la vuelta de la esquina.