Trace Cyrus ha roto la tregua familiar del clan Cyrus con una acusación envenenada. El hermano mayor de Miley ha señalado directamente a Brandi Cyrus de alquilarle una casa «infestada de moho» en una serie de vídeos cargados de ira publicados el pasado 25 de mayo en sus historias de Instagram.
La vivienda que desató la tormenta: sin agua potable y sin reembolso
El fundador de Metro Station no se guardó nada. «Este es solo uno de los muchos problemas desde que me mudé a esta casa —explicó en un tono que mezclaba agotamiento y rabia—. Ha sido problema tras problema. Acabo de conseguir agua potable hace poco. Ni siquiera tenía agua limpia». Trace, de 37 años, fue incluso más allá al afirmar que Brandi, de 39, «se niega a devolverme el dinero». La cifra del alquiler no ha trascendido, pero la pérdida para el músico va más allá de lo económico: «Simplemente no deja de sorprenderme la forma en que mi propia familia me trata. Es absolutamente repugnante».
Una guerra largamente larvada y la sombra del divorcio de Billy Ray y Tish
El estallido de Trace no llega en un momento cualquiera. Apenas unos días antes, Miley Cyrus había celebrado un emotivo reencuentro con su padre, Billy Ray Cyrus, durante la ceremonia de su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood el 22 de mayo. La artista de 33 años, que ha sabido navegar las turbulentas aguas familiares tras el divorcio de sus padres en 2022 y la nueva boda de Tish con Dominic Purcell en 2023, quiso dedicar unas palabras a su progenitor en ese acto: «Mi padre solía decir que un rascacielos empieza con un martillo neumático, igual que una estrella en el Paseo de la Fama. Y no es cuestión de fuerza, sino de repetición».
Todos los intentos de reconciliación en la familia Cyrus chocan siempre con un episodio que vuelve a abrir las heridas.
Sin embargo, esa aparente calma no ha impedido que el clan vuelva a resquebrajarse. Trace ha dejado claro que no piensa aceptar intermediarios: «Brandi, no le pidas a nadie que hable por ti. Si quieres hablar, llámame al teléfono». La acusación añade una nueva capa a la historia de desencuentros que la propia Miley describió como una «década oscura» en el podcast Reclaiming en junio de 2025, cuando confesó que «la mitad de nosotros no se hablaba en algún momento». Y aunque la artista aseguró entonces que «lo limpiamos todo», la polémica de la vivienda con moho demuestra que hay asuntos que siguen supurando bajo la superficie.
Moho, disputas y la fragilidad de la imagen de familia unida
El gesto de Trace es más que un enfado puntual: pone en cuestión la narrativa de reconciliación que Miley había construido con tanto cuidado. Cada vez que un Cyrus airea sus agravios en redes, el pedestal de la familia perfecta se tambalea. Y esta vez, la materialidad de la queja —una casa insalubre, agua contaminada— dota al conflicto de una crudeza que pocos comunicados oficiales podrían maquillar. Trace ha optado por la transparencia brutal, y con ello ha vuelto a situar al núcleo familiar en el punto de mira de la opinión pública.
La pregunta que flota en Hollywood es si esta nueva crisis terminará con alguna llamada privada o si, por el contrario, alimentará nuevos capítulos de una saga que parece no tener final. Mientras tanto, el silencio de Brandi y la cautela de Miley dejan todo el espacio para la especulación.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: La trifulca empaña la reciente reconciliación televisada y proyecta una imagen de clan disfuncional que Miley llevaba años intentando desmontar.
- 💎 El detalle de lujo: Aunque no hay cifras confirmadas, el alquiler de la vivienda en disputa involucraría un monto no reembolsado que alimenta la bronca legal y personal.
- 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes próximas a Brandi evitan pronunciarse; el círculo de Miley insiste en que la artista se mantiene al margen de este nuevo capítulo.







