Maura Higgins causó sensación en la Miami Swim Week al desfilar con un bikini rosa y, horas después, un vestido rojo transparente sin sujetador. La exconcursante de Love Island aprovechó su paso por la pasarela de baño más mediática de Florida para consolidar su perfil al otro lado del Atlántico y dejar claro que su ambición va mucho más allá de las islas.
La modelo irlandesa, de 34 años, desplegó varios cambios de look a lo largo de la jornada. El primero, un conjunto de dos piezas rosa que combinaba un diminuto bikini con un pareo azul, firmado por la marca de moda de baño beachwear que la patrocina para la ocasión. Aunque la enseña no ha sido confirmada oficialmente, fuentes cercanas a la organización apuntan a una firma emergente de Miami.
Poco después, Higgins regresó a la pasarela con un estilismo completamente distinto: un dos piezas beige que dejaba al descubierto su abdomen, acompañado de una falda dorada con flecos que añadía un toque de movimiento. La elección del fringe dorado, una tendencia al alza en las alfombras rojas de este verano, demostró que la irlandesa controla los códigos estilísticos del momento.
Sin embargo, la verdadera sorpresa llegó durante la afterparty. Maura Higgins se cambió el bañador por un vestido rojo completamente transparente, sin sujetador, que apenas dejaba espacio para la imaginación. La prenda, de corte slip dress, recordaba a los diseños más arriesgados que hemos visto en los eventos de la Semana de la Moda de París, pero llevados a un contexto de piscina y champán.
El desfile en Miami Swim Week es el último movimiento de una estrategia más amplia. Higgins lleva meses dividiendo su tiempo entre Los Ángeles y la costa Este para ganar peso en la industria estadounidense. De hecho, la mayoría de las apariciones tiene ya un sello muy alejado del reality británico que la hizo famosa.
El salto de Maura Higgins a la Miami Swim Week es mucho más que un desfile: es una declaración de intenciones sobre su futuro profesional al otro lado del Atlántico.
Un despliegue de looks: del bikini rosa a la falda dorada
Sobre la pasarela, la irlandesa modeló con seguridad. El bikini rosa, de corte triangular y tiro bajo, se anudaba con finas tiras y iba a juego con un pareo azul que rompía la monotonía cromática. El estilismo recordaba a la estética Barbiecore que dominó las alfombras rojas en 2024, pero con un toque más playero y menos recargado.
La segunda propuesta —el dos piezas beige con falda dorada de flecos— subrayó la versatilidad de Higgins. La combinación de tonos neutros con detalles dorados es un clásico de las sesiones de fotos de verano, pero funcionó especialmente bien bajo los focos del recinto. Maura demostró que sabe moverse tanto en ropa interior de baño como en conjuntos de alfombra roja adaptados al calor de Florida.
El vestido transparente que incendió la afterparty
Si la pasarela ya había levantado expectación, el look de la afterparty elevó la apuesta. El vestido rojo, de tirantes finos y caída fluida, carecía de forro y dejaba a la vista la silueta de la modelo. La ausencia de sujetador, lejos de ser un descuido, era el centro del mensaje: Maura Higgins ya no pide permiso.
La prenda, sin firma visible en las fotos difundidas, encaja con la estética de casas como Nensi Dojaka o de las colecciones más atrevidas de Mugler. Sin embargo, fuentes del entorno de la modelo aseguran que el estilismo fue escogido personalmente por ella, sin intervención de un equipo de stylist fijo.
Maura Higgins y el manual de conquista americana post-Love Island
El paso por Miami Swim Week es un eslabón más en la cadena de movimientos calculados que Higgins ha ejecutado desde 2023. Primero llegó su papel como presentadora digital de Love Island USA, después el salto a AfterSun y, más recientemente, su participación en The Traitors US, que le ha dado una visibilidad inesperada entre el público estadounidense.
Este mismo año, la irlandesa se dejó ver en los Globos de Oro de Los Ángeles, codeándose con Jennifer Lawrence, Leonardo DiCaprio y Emma Stone. Hasta el legendario Snoop Dogg le pidió una foto, gesto que en Hollywood equivale a un sello de aprobación no oficial. Higgins se está moviendo con la soltura de quien sabe que su futuro está en Los Ángeles, no en una villa de Mallorca.
El fichaje por la agencia CAA (Creative Artists Agency), que representa a Lady Gaga o Zendaya, confirma la apuesta. La misma agencia que gestiona los pasos de las estrellas más cotizadas de la meca del cine ha puesto sus ojos en una chica que empezó discutiendo en un reality de parejas.
El caso de Higgins recuerda al de otras estrellas surgidas de realities británicos que han sabido transformar la fama efímera en una carrera internacional. Molly-Mae Hague, eterna comparación, ha construido un imperio de moda y estilo de vida en el Reino Unido, pero Maura apunta directamente a la industria del entretenimiento americano, con pasarelas, televisión y —según las casas de apuestas— un futuro papel en un gran largometraje.
Por ahora, el veredicto de la Miami Swim Week es unánime: Maura Higgins ha entregado la dosis justa de descaro y glamour para seguir siendo relevante en un mercado saturado de caras nuevas. Y, como suelen decir en la propia Love Island, está jugando su partida con cabeza.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Su paso por Miami Swim Week la posiciona como un rostro cada vez más familiar en la alfombra roja estadounidense y refuerza su imagen de chica sin complejos.
- 💎 El detalle de lujo: El vestido rojo transparente, sin firma confirmada, y el bikini rosa que lució sobre la pasarela ejemplifican el estilo atrevido que cultiva desde sus inicios en Love Island.
- 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes cercanas aseguran que Maura está decidida a consolidar su carrera en Hollywood y que su fichaje por CAA es el paso más firme en esa dirección.







