Bethenny Frankel, a los 55 años, se adueñó de la pasarela de Miami Swim Week con una energía que dejó sin aliento. La exestrella de The Real Housewives desfiló en el Sports Illustrated Swimsuit Runway Show en el W South Beach con tres cambios de look que demostraron que la edad es solo un número. Su coreografía improvisada con la modelo curvy Erin Marley Klay fue el momento más aplaudido de la noche.
De bikini de crochet a bañador rojo: el arsenal estilístico de la noche
Frankel no se limitó a posar: bailó, sonrió y se movió como si la pasarela fuera una pista de baile. El primer look, un bikini de crochet a rayas que acentuaba su abdomen tonificado, dio paso a un dos piezas negro de tirantes finos con guantes sin dedos, y finalmente a un bañador rojo de escote pronunciado que evocaba el icónico traje de Pamela Anderson en Los vigilantes de la playa. Cada cambio fue celebrado por el público con gritos y aplausos.
Junto a ella, Erin Marley Klay, una de las Rookies de Sports Illustrated Swimsuit en 2026, se convirtió en la compañera perfecta. Ambas improvisaron un baile en en medio de la pasarela que rompió el protocolo y encendió las redes sociales. La química entre la veterana de los realities y la modelo de talla grande fue tan genuina que incluso la jugadora de rugby Ilona Maher se unió a la fiesta.
El “aquí ha llegado mamá” que confirma su reinado
El espectáculo no se limitó al front row. Bethenny documentó el backstage con un vídeo en el que se la ve bailando con otras modelos, mientras escribía: “your mother has arrived @si_swimsuit #siswim #yourewelcome”. La frase, mezcla de ironía y empoderamiento, resume a la perfección su actitud ante un evento que tradicionalmente ha sido territorio de veinteañeras.
La empresaria y creadora de la membresía de citas The Core ha sabido capitalizar su presencia en Miami. Las imágenes dieron la vuelta al mundo en cuestión de horas y su nombre volvió a ocupar titulares. No es la primera vez que una celebrity desafía las normas de edad en la industria de la moda, pero la naturalidad de Frankel la hace especialmente relevante.
La pasarela fue suya desde el primer paso; ni los profesionales pudieron robarle un solo foco.
El nuevo romance que completa la postal
Entre el público, un espectador muy especial seguía cada movimiento: Shane Campbell, exjugador profesional de hockey sobre hielo y banquero de inversión, con quien Bethenny hizo oficial su relación en Instagram hace apenas unas semanas. Fuentes cercanas aseguran que “es la más feliz que ha estado nunca” y que se encuentra en una etapa de “citas intencionadas”. La pareja ya había sido vista junta en abril en el Global Champions Arabians Tour de Miami Beach, y el desfile de trajes de baño no hizo más que confirmar su complicidad.
Campbell, director general sénior de FTI Consulting, encaja con el nuevo estándar que la propia Frankel ha predicado para sus seguidoras: “un hombre debe tener un plan para mover la pelota hacia adelante y demostrar exactamente lo que siente”. El romance, fresco y sin dramas, contrasta con su mediático divorcio de Jason Hoppy, con quien comparte a su hija Bryn, de 15 años.
Cuando la edad se convierte en el mejor accesorio: el ejemplo de Frankel y otras pioneras
El gesto de Bethenny Frankel en Miami Swim Week no es un hecho aislado. En 2023, Martha Stewart posó para la portada de Sports Illustrated Swimsuit a los 81 años, convirtiéndose en la modelo de mayor edad en la historia de la revista. Aquella campaña, junto con la de Maye Musk (76) o Paulina Porizkova (58), reescribió los códigos de una industria que durante décadas asoció la belleza con la juventud. Frankel, con su desfile, se suma a esa genealogía de mujeres que han decidido no pedir permiso.
La diferencia, en su caso, es el tono: no hay estética de campaña publicitaria, sino una celebración espontánea del momento. La ausencia de un estilista de renombre o de una maison que la apadrine hace que su despliegue resulte más auténtico y, paradójicamente, más aspiracional. No necesita un vestido de alta costura para reinar: le bastan tres bikinis, una sonrisa y la seguridad de quien ha facturado más de 100 millones de dólares con su imperio empresarial.
La cita de Miami Swim Week ha servido, además, para que la exconcursante de The Real Housewives of New York City reivindique su espacio en un ecosistema mediático que a menudo la relega a anécdotas del pasado. Frankel entiende que el verdadero lujo hoy es la independencia, y la está ejerciendo.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: El desfile refuerza su perfil de empresaria empoderada y borra de un plumazo el cliché de exestrella de reality en decadencia.
- 💎 El detalle de lujo: El bañador rojo de escote profundo, el mismo estilo que popularizó Pamela Anderson, se erige como la pieza más icónica de su paso por la pasarela.
- 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes próximas la definen “en su mejor momento”, y la presencia de su actual pareja, Shane Campbell, confirma que la apuesta por la estabilidad sentimental es sólida.







