Kim Kardashian nunca falla cuando se trata de rescatar piezas de archivo. La empresaria y su madre, Kris Jenner, convirtieron una cena familiar en Spago Beverly Hills en todo un desfile de estilo vintage la noche del 30 de mayo. Ambas recurrieron a diseños de colecciones pasadas para reafirmar por qué la moda con historia es ahora el mayor símbolo de estatus entre la A-List.
La velada, en el icónico restaurante de Wolfgang Puck —referente del glamour angelino—, reunió a Kim, a Kris y a la prima Cici Bussey. Pero lo que realmente acaparó la atención fueron las elecciones estilísticas de madre e hija, que optaron por creaciones con décadas de antigüedad y una fuerte carga narrativa.
El Gianfranco Ferre de 2004 que Kim Kardashian convirtió en pura memoria de la moda
Kim lució un vestido de noche de la colección otoño 2004 de Gianfranco Ferre, una pieza que reposaba en los archivos de My Haute Wardrobe. El diseño, en un intenso tono berenjena, combinaba una corpiño interior con bustier de bordados, escote recortado y mangas de red que subían hasta el cuello. La falda, en corte sirena, abrazaba cada curva como un guante, mientras unas gafas de sol XXL y unos stilettos minimalistas ponían el contrapunto contemporáneo. El moño tirante, peinado hacia atrás con precisión quirúrgica, completó un look que resumía a la perfección su apuesta por el archivo.
No es la primera vez que Kim acude a colecciones pasadas para construir un momento de estilo. La empresaria lleva años colaborando con tiendas especializadas y subastas para hacerse con piezas únicas de diseñadores como Mugler, Alaïa o el propio Ferre. Esta elección demuestra que la moda con pedigrí es ahora parte indisociable de la marca Kardashian.
El abrigo Valentino de Kris Jenner: nostalgia de los sesenta con un toque actual
Kris Jenner, por su parte, mantuvo su código dulce y nostálgico con un abrigo de lana estampada de Valentino. La prenda, anudada al cuello con un gran lazo negro, se ceñía al muslo y se combinó con medias de rejilla blancas y salones bicolor de punta redondeada. Una mezcla que recordaba al “sweater dressing” de los años sesenta, pero filtrado por el inconfundible glamour de Beverly Hills.
El gesto compartido de madre e hija rescatando piezas de archivo no es casual. Ambas llevan meses utilizando sus salidas públicas para enviar un mensaje claro: la moda de coleccionista es la nueva joya de la corona. En una industria donde lo “visto ahora, comprado ya” sigue dominando las pasarelas, ellas apostaron por la exclusividad de lo vintage, una tendencia que marcas como Gucci o Dior han potenciado con fuerza en sus últimas campañas.
La moda con historia es ahora el mayor símbolo de estatus entre la A-List, y las Kardashian lo saben mejor que nadie.
La cena también sirvió para subrayar el momento dulce que vive Kim en lo personal. Su relación con el piloto de Fórmula 1 Lewis Hamilton, que comenzó con un soft launch en febrero y se consolidó con una aparición conjunta en la Super Bowl, ha añadido un nuevo ingrediente a su estilo. La pareja ha encontrado un ritmo común que combina la obsesión por las firmas de lujo con los toques deportivos y minimalistas que Hamilton introduce con frecuencia.
Por qué el archivo se ha convertido en la obsesión de la A-List
El caso de Kim y Kris no es aislado. Actrices como Zendaya, que ha hecho de sus looks de archivo en la Met Gala un sello personal, o cantantes como Rihanna, que ya recuperó piezas de la era Galliano para Dior, han convertido lo vintage en una declaración de intenciones. El valor de una prenda de colección no se mide solo en euros, sino en su capacidad para contar una historia que las nuevas colecciones ya no pueden replicar.
Según datos de la plataforma The RealReal, las búsquedas de piezas de Gianfranco Ferre se dispararon un 76 % en 2025, coincidiendo con el renovado interés de las celebridades por el diseñador italiano. Kim, que posee uno de los guardarropas de archivo más extensos fuera de los museos, parece haber entendido antes que nadie que el lujo no está en lo que se estrena, sino en lo que se hereda estilísticamente.
La cena en Spago, con el Pacífico al fondo y el rumor de los flashes en la entrada, fue una masterclass de cómo dos generaciones pueden dialogar a través de la ropa. La noche dejó claro que, mientras otras invierten en tendencias, las Kardashian invierten en historia. Y esa, al final, no tiene precio.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Kim y Kris refuerzan su estatus de referentes absolutos de la moda, demostrando que el archivo es la nueva alfombra roja.
- 💎 El detalle de lujo: El vestido de Gianfranco Ferre fue localizado a través de My Haute Wardrobe, una plataforma especializada en piezas vintage de alta costura.
- 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes cercanas a la familia insisten en que estas elecciones no son fruto del azar, sino de una estrategia calculada al milímetro.







