El apoyo de Keanu Reeves al director que robó 11 millones a Netflix: la carta que pide clemencia

La estrella de Matrix y John Wick ha escrito al juez pidiendo indulgencia para Carl Rinsch, sentenciado por fraude millonario. El cineasta, que dirigió a Reeves en '47 Ronin', se enfrenta a décadas de prisión.

Keanu Reeves ha intercedido por su amigo y colaborador Carl Rinsch a las puertas de una sentencia que podría alcanzar los 20 años de prisión. La estrella de Matrix y John Wick ha enviado una carta al tribunal pidiendo indulgencia para el director, condenado en diciembre por desviar 11 millones de dólares (unos 10 millones de euros) de Netflix.

Una carta de amigo a las puertas de la sentencia

La misiva, adelantada por Us Weekly, revela una amistad que se remonta a 2013, cuando Rinsch debutó como cineasta con 47 Ronin, la cinta de samuráis que protagonizó Reeves. ‘No conozco los detalles de este caso, pero basándome en lo que sé de Carl, quiero aprovechar esta oportunidad para escribir en su nombre’, ha escrito el actor. La relación se consolidó con los años: Reeves asistió a la boda del director en Uruguay en 2014 y le visitó periódicamente en su casa de Los Ángeles.

Reeves describe a Rinsch como un ‘artista excepcional’ y recuerda que éste le mostró una versión preliminar de White Horse, la serie de ciencia ficción que Netflix le había encargado. ‘En mi opinión, White Horse, tal como la vi, era una obra magnífica y visionaria, aunque inacabada’, afirma el actor. El alegato insiste en que no pretende excusar los hechos, sino ‘ofrecer quizás una visión de por qué’ pudieron ocurrir.

A pesar de la amistad, Reeves reconoce que no es terapeuta y que escribe ‘en calidad de colega artístico y amigo’, solicitando medidas de ‘indulgencia y misericordia, además de justicia’. El tono, contenido y medido, ha llamado la atención en Hollywood, donde pocos famosos se atreven a apoyar públicamente a un condenado por fraude.

El desvío de 11 millones: criptomonedas, Rolls-Royce y antigüedades

Carl Rinsch, de 61 años, fue detenido en marzo de 2025 y condenado en diciembre por un jurado de Nueva York. La fiscalía demostró que entre 2019 y 2020 solicitó fondos adicionales a Netflix para completar White Horse, pero el dinero nunca se invirtió en la producción. De los 11 millones de dólares (unos 10 millones de euros) que la plataforma transfirió, Rinsch destinó 1,7 millones (1,55 millones de euros) a facturas de tarjetas de crédito, 395,000 dólares (360,000 euros) a estancias en hoteles, más de 3,7 millones (3,4 millones de euros) a muebles y antigüedades y 2,4 millones (2,2 millones de euros) a la compra de cinco Rolls-Royce y un Ferrari.

El resto acabó en inversiones en criptomonedas. Una orgía de gasto que convirtió un adelanto de producción en un tren de vida de ensueño, según los fiscales. La sentencia está prevista para el 29 de junio de 2026, y los cargos por fraude electrónico y blanqueo de capitales le exponen a penas de hasta 20 años de prisión. Su abogado, Benjamin Zeman, ha calificado el veredicto de ‘peligroso precedente para artistas que se ven envueltos en disputas contractuales con sus benefactores’, en declaraciones a Variety.

Carl Rinsch vendió un sueño cinematográfico. Netflix financió ese sueño con 11 millones de dólares. Pero el sueño nunca se estrenó y el dinero acabó en cinco Rolls-Royce, un Ferrari y una colección de antigüedades.

El precedente que inquieta a la industria: ¿arte o estafa?

La mayoría de los casos de este tipo acaba en los juzgados civiles; que el gobierno federal intervenga por fraude no es habitual. El argumento de la defensa –que una disputa creativa ha sido criminalizada– abre un debate espinoso en Hollywood, donde las productoras pierden millones en proyectos fallidos. ¿Dónde termina el riesgo artístico y empieza la malversación?

El caso recuerda, con distinta escala, a la pesadilla del Fyre Festival, pero esta vez el perjudicado es uno de los gigantes del streaming. Netflix, que ha visto cómo su inversión se evaporaba en bolsos de diseño y coches de lujo, no se ha pronunciado más allá del proceso judicial. La carta de Reeves añade una capa incómoda: un icono de la cultura pop defendiendo a un amigo que, para la acusación, actuó con plena conciencia del engaño.

La sentencia del 29 de junio no solo decidirá el futuro de Rinsch, sino que marcará hasta dónde llega la manga ancha de la justicia con los creadores que cruzan la línea roja. Mientras, en los mentideros de Los Ángeles se preguntan si la indulgencia que pide Reeves es una súplica justa o un gesto de lealtad mal entendida.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Keanu Reeves apuesta por la amistad en un movimiento que refuerza su fama de tipo leal, pero que roza el escándalo.
  • 💎 El detalle de lujo: Cinco Rolls-Royce, un Ferrari y 3,7 millones en antigüedades: el capricho más caro de un director que gastó 11 millones de dólares.
  • 🗣️ El entorno cuenta: El abogado de Rinsch teme un precedente; la fiscalía sostiene que no hay arte que justifique el desfalco.