Lo que empezó con una copa y una mirada picarona acabó en la habitación de Atamán. Irini y Jokebed, dos de las tentadoras más desatadas de la edición, liaron al canario en un beso a tres bandas que ya es el momento más comentado de La isla de las tentaciones 10. Sin cortes y con la luz de la tentación echando humo en Villa Deseo, la fiesta de Villa Montaña pasó de juego inocente a trío espontáneo en cuestión de minutos.
El reto que encendió la mecha
Todo ocurrió durante el último juego de la villa de chicos. Irini y Jokebed, sin previo aviso y con la intención clara de provocar, se lanzaron un beso con lengua delante de todos. Un «mira lo que te estás perdiendo» dirigido directamente a Atamán fue la chispa que prendió el polvorín. El canario, que venía de ver las imágenes más duras de Leila con David en la hoguera, se dejó arrastrar sin oponer resistencia.
La secuencia fue tan rápida como explosiva. Primero, un morreo entre Irini y Atamán. Después, Jokebed no quiso ser menos y reclamó su parte. El resultado: un beso a tres que dejó boquiabiertos a todos los solteros presentes, entre risas nerviosas y la certeza de que iban a hacer historia en el programa.
Para rematar la faena, Atamán soltó, mirando a cámara y con un punto de ironía, un «me voy a hacer un trío» que ya es carne de clip viral. La fiesta siguió su curso, pero el daño —o el disfrute, según se mire— ya estaba hecho.
Lo de Atamán fue un calentón en toda regla, pero con las imágenes de Leila en la retina mucho me temo que el chico ha firmado su sentencia. O eso, o nos ha contado la trola del siglo.
De la piscina a la cama sin pausa
Porque la broma no se quedó solo en la zona de la fiesta. El trío improvisado puso rumbo a la habitación de Atamán, donde los besos continuaron sin demasiados complejos. «Abuela, me lo dijiste y lo estoy cumpliendo», soltó el concursante con desparpajo, en uno de esos momentos que mezclan el humor y la incomodidad a partes iguales. Y que dejan claro que, esta noche, el canario ha decidido pasar página de su tortura sentimental.
Hubo más: Claudia, la tentadora VIP, también se unió al juego. Primero, un beso con Irini durante el trío —«si hacéis un trío acabaré apareciendo por allí», avisó— y luego, directamente, un morreo con Atamán que hizo estallar de nuevo la luz de la tentación en Villa Deseo. Todo mientras Irini y Jokebed se despedían con un «nosotros no cerramos con llave, por si acaso». Detallazo.
Efectos colaterales y el drama que se avecina
Mientras en Villa Montaña se cocía a fuego lento este terremoto, en Villa Deseo la cosa ya estaba que echaba humo. Yuli, completamente rota, abandonó la villa para ver a Lucas, mientras Óscar corría tras ella. La tentación no tiene paciencia y en esta edición parece que todos han decidido lanzarse sin paracaídas, con o sin consecuencias.
El beso a tres de Atamán, Irini y Jokebed no es solo un momento subidito de tono. Es una declaración de intenciones. Coloca al canario en el epicentro del huracán justo cuando a Leila ya la hemos visto acercándose peligrosamente a David. Así que la pregunta no es si habrá réplica, sino cuándo y con cuánta contundencia vendrá. La hoguera final va a ser digna de ver.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 9/10. Trío en cámara, chica rota en la otra villa y la luz de la tentación echando chispas. Salseo mayúsculo.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Atamán, que se va con la conciencia (muy) tranquila y dos tentadoras en la mochila; pierde Leila y, de paso, Yuli, que ha tenido que salir corriendo a buscar a Lucas.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Seguro. Como poco, una hoguera de campeonato en la que a Atamán le va a caer la del pulpo y, con suerte, alguna exclusiva millonaria en la revista de turno.







