Martin Green, director de Eurovisión, ha soltado la bomba a pocas horas de la final más tensa del festival en años: Rusia podría regresar al concurso incluso en plena invasión de Ucrania. La respuesta de RTVE no se ha hecho esperar y el presidente José Pablo López ha despachado el asunto con un zasca que ha dejado temblando a la UER.
La entrevista, concedida al periodista Pablo O’Hana y recogida por Vertele, revela a un Green convencido de que ‘Eurovisión es un espacio que muestra que otro mundo es posible’ y de que la televisión pública israelí no ha roto ninguna regla. Pero donde realmente se ha salido del tiesto es al hablar de de Rusia, suspendida en 2022 por la invasión a Ucrania.
La frase que ha encendido la mecha
Al ser preguntado sobre el doble rasero entre el veto a Moscú y la permanencia de la KAN, el directivo responde: ‘Teóricamente sí, porque somos una organización de miembros formada por cadenas públicas. Actualmente están suspendidos, pero si hubiera algún movimiento en ese sentido, volvería a haber una votación de nuestros miembros’. En plata: que invadir un país no es motivo automático de expulsión si los miembros lo aprueban.
La reacción ha sido inmediata. José Pablo López, presidente de RTVE, ha utilizado las redes para liquidar el argumento con la contundencia de quien lleva meses advirtiendo de este despropósito. RTVE ve en estas palabras la confirmación de un doble rasero que la corporación española ya denunció en noviembre de 2025 ante la Comisión de Control.
El zasca del presidente de RTVE que deja a Green sin argumentos
López no se ha mordido la lengua: ‘Destruyen la imagen del concurso y dificultan el regreso de España. Es hora de un tiempo nuevo en Eurovisión’. Y ha ido más allá al recordar que el propio Green mintió sobre la votación en la Asamblea General que acabó con la retirada de cinco países, entre ellos el nuestro.
El directivo afirmó que el 70 % de los miembros votó a favor de mantener a la KAN, cuando en realidad la UER se negó a abrir una consulta específica sobre la participación israelí. Aquella maniobra empujó a RTVE, AVROTROS, RTÉ, RTVSLO y RÚV a abandonar Viena 2026 de forma inmediata.
Desmentido de última hora y el espejismo del ‘no hay planes’
Tras el clamor mediático, Green dio marcha atrás en rueda de prensa: ‘No hay conversaciones en marcha sobre el retorno del ente ruso. Déjenme ser claro’. Y calificó de ‘basura’ la información, a pesar de que las declaraciones son suyas y están grabadas. Un desmentido que huele a chapuza de comunicación de crisis en la misma semana en que Eurovisión se juega su credibilidad.
El análisis conduce a un callejón incómodo: la UER necesita contentar a los socios que quieren mantener a Israel en el certamen y, al mismo tiempo, no espantar definitivamente a las televisiones públicas que ya han huido. En ese tira y afloja, las palabras de Green han hecho más daño que cien boicots, porque desvelan que la vuelta de Rusia no es un imposible, sino una moneda de cambio.
Para RTVE la ecuación es clara: si el festival no se desmarca de los intereses políticos que premian a quien invade, España no regresa. El precedente de la asamblea de 2025 y la falta de autocrítica de la dirección actual alimentan la sensación de que, en efecto, ‘otro mundo es posible’ en Eurovisión, pero justo el que las televisiones públicas europeas no quieren financiar.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 8/10. Porque aquí no se habla de un vestido o de una canción: se habla del futuro político de un festival que pierde socios cada temporada.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la coherencia: RTVE sostiene su postura sin titubeos. Pierde Green, que rectifica a destiempo y deja a la UER con el culo al aire.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: La UER emitirá un tibio comunicado en 48 horas, sin desautorizar a Green pero intentando calmar a las televisiones fugadas. España no volverá en 2027.







